A un año del plantón de mariguana en el parque Luis Pateur, el Senado solicitó “de manera respetuosa” al gobierno de la Ciudad de México su intervención para que sea liberado el acceso de Paseo de la Reforma e Insurgentes, es decir, que sea retirado el campamento de lo que por 12 meses ha sido una zona de tolerancia.

De acuerdo con fuentes consultadas por MILENIO, hace unos días la Junta de Coordinación Política y la Mesa Directiva del Senado hicieron la solicitud a la dependencia encabezada por Claudia Sheinbaum para que se pueda retirar el campamento del Movimiento Cannabico Mexicano, las carpas y las decenas de plantas de mariguana sembradas en demanda de legalización de cannabis el 2 de febrero de 2020.

Hace 12 meses el área se convirtió en una zona de tolerancia para los consumidores de mariguana; apenas había un par de plantas en el espacio donde se permitió la instalación del llamado Plantón 420, que fue el primero instalado de manera legal, a pesar de que en ese momento no se permitía el consumo.

En el marco de la discusión de la legalización de hasta 28 gramos, senadores de todos los partidos presumieron en redes sociales su visita al plantón y hasta las plantas que les regalaban los manifestantes.

Desde ese momento, el área del campamento fue creciendo y por ello, el personal de Resguardo del Senado tuvo que cerrar el acceso de Reforma e Insurgentes, pues quedaba enfrente de dicha puerta.

En un par de ocasiones los manifestantes organizaron el fumatón y se realizaban pequeñas vendimias de productos y alimentos con mariguana, como brownies. Cuando se solicitaba a los transeúntes apoyar la legalización de la planta, se regalaba “un churro”.

Pese a la pandemia por covid-19, el campamento permaneció en el lugar, e inclusofue creciendo poco a poco y congregando más adeptos.

Actualmente, alrededor de las 15:00 horas se puede ver una especie de tianguis a las afueras del Senado donde se ofrecen todo tipo de productos y accesorios para poder fumar mariguana; así como decenas de hombres y mujeres se congregan a las afueras del recinto legislativo para poder fumar, pues es una zona de tolerancia.

El 19 de noviembre pasado, el Senado aprobó el dictamen por el que se expide la Ley Federal para la Regulación del Cannabis, y se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Salud y del Código Penal Federal.

En una votación dividida, incluso entre legisladores del mismo Grupo Parlamentario, el Senado dio cumplimiento a la sentencia emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación para legislar en la materia, después de que el órgano judicial consideró que su prohibición transgredía el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Las medidas que el gobierno federal adopte en la regulación del cannabis y sus derivados deberán siempre garantizar la protección de grupos en situación de vulnerabilidad y desventaja como niños y adolescentes, mujeres, comunidad LGBTTTI+, personas mayores y personas con discapacidad.

En aquellos casos en los que una persona esté en posesión de más de 28 y hasta 200 gramos de cannabis psicoactivo, será remitido a la autoridad administrativa competente, de conformidad con lo que establezca la Ley de Cultura Cívica en la Ciudad de México o su homóloga en las entidades federativas, sin perjuicio de su denominación y se le impondrá una multa que va de 60 hasta 120 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). La posesión del cannabis psicoactivo sólo será sancionable penalmente cuando sea superior a los 200 gramos.

La siembra, cultivo o cosecha de plantas de mariguana no será punible cuando estas actividades se lleven a cabo con fines médicos y científicos. Aunado a lo anterior, se elimina el cáñamo de la lista de sustancias psicoactivas.

La Secretaría de Salud, en un plazo que no excederá de seis meses contados a partir de la entrada en vigor del decreto, realizará las adecuaciones reglamentarias correspondientes para armonizarlas con el texto de la Ley. La discusión ahora está congelada en la Cámara de Diputados.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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