Luego de que la Cámara de Diputados aprobó las modificaciones a la iniciativa de la Ley de la Industria Eléctrica y pase ahora a los Senadores, la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), calificó como pésima noticia el consentimiento de los cambios propuestos y envía mensaje al exterior de que en México no se respeta el estado de derecho.

En entrevista con MILENIO el presidente de la Comisión de Energía de Concamin, Régulo Salinas, indicó que el parlamento abierto que se llevó a cabo entre legisladores y sector privado, “no sirvió de mucho”, ya que dijo, a pesar de todos los argumentos en contra que se les dio los Diputados “no los consideraron”.

“Creo que es una pésima noticia, ya nos la esperábamos, con la aprobación que hubo en las Comisiones tanto de Presupuesto, como en la Comisión de Energía, y en la Comisión de Economía, a pesar de que había un dictamen en contra de la iniciativa, no dejaron que se leyera; ya estábamos preparados para esto”, aseveró.

Al ser cuestionado sobre qué mensaje envía al exterior una reforma a la Ley en materia eléctrica, Salinas dijo: “yo creo que el más grave es que en México no se respeta el estado derecho, porque es muy claro en las relaciones que tiene tanto la parte constitucional, como lo de hacer retroactivos algunas medidas, entonces creo que esto eventualmente se va a detener en el poder Judicial”.

“Pero el mensaje primero, es hacia cualquiera que quiera invertir en México, ya sea un inversionista local o extranjero, es que no hay respeto al estado de derecho; la segunda es ya en términos más prácticos, es que en México no hay seguridad de que vaya a haber suficiente energía a precios competitivos”, afirmó.

Explicó que una vez que pasa en la Cámara de Diputados, va a la Cámara de Senadores, “ahí haremos esfuerzos similares, esperamos tener más éxito, y si no, es hasta que se apruebe en el Senado, luego la firma el Presidente y es cuando entra en vigor. Es ahí cuando podemos empezar a ver los procesos judiciales, entonces hay que esperar a que termine el proceso para iniciar con lo que sigue”.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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