La crisis económica que trajo la pandemia del covid-19 aún mantiene cautelosos a los clientes de la banca, quienes aún no se animan a hacer uso de sus líneas de crédito, por el contrario, privilegian el dinero a la vista para tener liquidez inmediata y continuar haciendo frente a sus necesidades y compromisos.

De acuerdo con cifras de la Asociación de Bancos de México (ABM), a diciembre pasado el crédito al consumo, es decir, el que otorgan los bancos a las familias, mostró una contracción de 7.2 por ciento.

En el desagregado de la cartera, fueron los créditos personales los que mostraron la mayor caída de 17.6 por ciento, en tanto, con créditos a través de tarjeta cayeron 9.6 por ciento, nómina una baja de 2.4 por ciento, mientras que los microcréditos y créditos grupales cayeron 11.3 por ciento. En contraste, la demanda de crédito para bienes de consumo duradero aumentó 2.1 por ciento.

En conferencia, Luis Niño de Rivera, presidente de la ABM dijo que será necesario recuperar los niveles de empleo e incrementar las campañas de vacunación a fin de reactivar las industrias y el consumo, que dijo, aún no tiene el vigor que esperan.

“Las personas usan su liquidez para hacer frente a sus necesidades usando menos el crédito, pero para la reactivación (de la economía) se necesita recuperar el empleo primero y el empleo, principalmente, se encuentra en un 68 por ciento en las micro, pequeñas y medianas empresas y en las personas físicas con actividad empresarial y eso, mientras sigamos con el confinamiento y la transición de semáforos de rojo a naranja y de regreso va a ser muy difícil”, explicó el banquero.

Niño de Rivera agregó que el indicador del uso de tarjetas también ha mostrado variaciones. En enero de este año, el monto facturado en tarjetas de débito continúa siendo mayor 11.5 por ciento que el registrado en el mismo mes de 2020, mientras que la facturación con tarjetas de débito registró una contracción de 2 por ciento al facturar 86 mil millones de pesos.

Morosidad de los mexicanos aumenta

Los datos de la ABM también muestran un incremento en promedio de 2.6 por ciento en el índice de morosidad; sin embargo, el crédito al consumo pasó de 4.3 por ciento en diciembre de 2019 a 5.4 por ciento al cierre de 2020, por lo que Luis Niño de Rivera aseguró que se mantiene en “límites muy aceptables y con una cobertura de cartera vencida promedio de 160 por ciento”.

“Aunque hemos visto un incremento en los índices de morosidad se mantienen en niveles razonables. Es normal que veamos estos incrementos considerando el momento económico y de salud que vivimos a nivel global y en el país. Los niveles que veremos hacia adelante dependerá de la recuperación, que tan rápido se dará la distribución de las vacunas y el tema del empleo, mientras más se genere y haya una mayor estabilidad esto será un catalizador para combatir la morosidad”, reiteró Adrián Otero, vicepresidente de la ABM.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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