La página de internet de Cinemex, así como su aplicación móvil, dejó de funcionar, por lo que los clientes de la segunda cadena más grande de cines del país no pueden comprar boletos de ninguno de sus complejos o revisar la cartelera de películas.

La única opción que aparece disponible a los usuarios es la compra de entradas para un auto cinema en Santa Fe, en la Ciudad de México y cuyos precios oscilan entre los 550 pesos a los 2 mil 750 pesos por vehículo.

El confinamiento provocado por la pandemia, la falta de estrenos cinematográficos y la casi nula asistencia a las salas han empujado a la empresa empujan a apagar sus proyectores por tiempo indefinido.

El 11 de febrero, Cinemex cerró 145 unidades fuera del área metropolitana de Ciudad de México “hasta que se reanuden los estrenos y las operaciones con restricciones severas se mantengan”.

Cinemex es propiedad de la familia del empresario Germán Larrea, tercer hombre más rico del país con una fortuna calculada en 11 mil millones de dólares, según Forbes, la mayor parte proveniente de Grupo México y sigue con el control de la ferroviaria de carga Kansas City Southern.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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