El pasado viernes, el cuerpo sin vida de una mujer fue hallado en un hotel de Pinotepa Nacional, Oaxaca. La víctima, quien no ha sido identificada, es parte de las 15 asesinadas que ya se cuentan en la entidad en lo que va del año.

Pero éstos no son casos aislados, 2020 fue un año crítico para las mujeres en Oaxaca; el estado superó la media nacional de feminicidios, que fue de 2.7 por cada 100 mil habitantes, por encima de la media nacional, de 1.4; sin embargo, el indicador es más alarmante cuando se cuentan los homicidios que no fueron investigados con perspectiva de género.

Mientras que en el país hubo 5.2 homicidios dolosos de mujeres en 2020, en Oaxaca esta tasa alcanzó los 10.2, más del doble, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Del 1 de diciembre de 2016 a la fecha, la ONG GESMujer registró 524 muertes violentas de mujeres en Oaxaca, sólo el año pasado se contaron 134; de éstas sólo 39 se investigaron como feminicidio, es decir, menos del 30 por ciento (29.1).

Angélica Ayala, presidenta de la organización, dijo a La Razón que Oaxaca enfrenta dos problemas: el incremento “verdaderamente dramático” de la violencia contra mujeres —que no se ha contenido pese a la declaratoria de Alerta de Género en 40 municipios (en 2018)—, y un aumento en las desapariciones forzadas.

Durante la administración de Murat, dijo Ayala, 506 mujeres han sido asesinadas de manera violenta, mientras que otras 900 han sido declaradas como desaparecidas o no localizadas.

“Estamos hablando de una grave violación de los derechos de las mujeres, a la libertad, integridad y a la vida. Ése es el panorama”. Asimismo, advirtió que una preocupación es que esta violencia no sólo es perpetrada por exparejas de las víctimas, sino también en un contexto de violencia comunitaria, de ahí que en buena parte de los asesinatos de mujeres esté involucrado el uso de armas de fuego.

“Las mujeres son las que terminan pagando con su vida el hecho de esta proliferación de armas de fuego. Lo otro que nos preocupa es el incremento de mujeres que son localizadas a las orillas de parajes, desafortunadamente con signos de violencia, en lugares despoblados, en arroyos, presas, con sus cuerpos en exhibición”, todo esto, aseguró, se trata de mujeres cuyos cuerpos no solamente fueron violentados sino “desechados”, lo que implica una deshumanización.

“El lugar que se supone es el más seguro para las mujeres es el hogar, y en los últimos datos que tenemos casi tres de cada 10 son asesinadas en su casa. Entonces: en casa, cuerpos despojados de humanidad, y el uso de armas, ése es el panorama que tenemos en Oaxaca”, lamentó la activista.

En los primeros 45 días de 2021, al menos 15 mujeres fueron ultimadas en varios municipios. Durante el primer fin de semana de febrero, cinco de ellas perdieron la vida en diferentes hechos en localidades de Puerto Escondido, Ocotlán de Morelos y Matías Romero Avendaño; la mayoría, víctimas de arma de fuego.

Para mediados de enero pasado, medios locales ya reportaban la desaparición de 31 mujeres en la entidad, de la mayoría, hay pocas esperanzas de sobrevivencia.

 

Esta nota originalmente se publicó en La Razón

 

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