La industria mezcalera oaxaqueña que generaba recursos millonarios en ventas se encuentra hoy día en crisis por la pandemia, pues su producción se ha detenido.

“A causa del coronavirus, el crecimiento del mezcal se detuvo momentáneamente, la cual era de 25 por ciento anual”, aseguró el presidente del Consejo Regulador del Mezcal (Comercam), Hipócrates Nolasco Cancino al asegurar que antes de la pandemia, Oaxaca producía 5 millones para la exportación y 2 mil 500 para el mercado nacional.

Esperamos que no haya mayor afectación, que si bien este año se continúa con la emergencia sanitaria no tengamos la necesidad de repetir esta recesión económica con cierre de negocios, detener la dinámica económica de las aduanas y con ellas las exportaciones, señaló.

Insistió que el mezcal sigue siendo producto de exportación, al tiempo que reconoció que su principal adversario es la competencia desleal que existe en el mercado, sobre todo cuando uno de los muchos juicios que enfrenta, es la denominación de origen.

“Nosotros defendemos que la denominación de origen le pertenece a los mezcaleros y al Estado mexicano, y de ahí la cerrazón que el mismo estado mexicano quiere dar denominación de origen a otros estados de la república que también producen”.

En este sentido dijo se tienen ocho demandas, las cuales ante la contingencia por Covid-19 se encuentran detenidas.

“La federación ha tratado de estrangular al Concejo Regulador para que deje de organizar a los mezcaleros y entonces puedan hacer y deshacer con la denominación de origen, tal y como sucedía en otros tiempos”.

Reconoció que el apoyo del gobierno estatal y la secretaria de economía del estado, fue muy patente en el 2018, pero después no ha pasado más y se sigue esperando el apoyo de la secretaria de economía para detener la incorporación de Sinaloa y de otros estados que pretenden entrar dentro de la industria del mezcal.

“La defensa del mezcal es una acción permanente, ya que no sólo es el prestigio de Oaxaca, sino uno de los mayores empleadores del estado y que ha provocado el desarrollo de las economías rurales”.

Por parte del gobierno federal, expresó, tampoco se ha visto apoyo, a dos años de gobierno este trae su propia línea de desarrollo social, por lo que acciones directas que apoyen al mezcal no se tienen, sino al contrario, también han existido algunas agresiones por parte del Instituto Mexicana de la Propiedad Industrial (IMPI) y la Dirección General de Normas (DGN) que aún no crean una política pública que  favorezcan las denominaciones de origen.

Estos órganos, apuntó, siguen beneficiando y tratando que se incorporen más al estado a la denominación de origen sin darse cuenta de la afectación permanente que le pueden hacer a la calidad del mezcal.

Finalmente reitero que la producción del estado no se ha detenido, en abril y mayo del 2020 se llegó al punto más bajo porque en algunos pueblos por la pandemia cerraron sus accesos y por tanto no podían entrar botellas ni salir mezcal, “fue el momento más crítico”.

Los retos para la Comercam en el 2021 serán sin duda la defensa de la denominación de origen, procurara el valor y prestigio del producto, la defensa del Consejo Regulador del Mezcal que también se ve agredido por distintos organismos, incluido el gobierno federal.

“Tenemos todos los retos de una industria que apenas es naciente, la historia del mezcal apenas se está escribiendo. Hay intereses de varios jugadores que debemos cuidar que no afecten a las comunidades oaxaqueños y a los principales actores herederos de la tradición del mezcal en Oaxaca”.

Cabe destacar que en diez años ha pasado de 100 marcas de mezcal a 750, se pasó de tener 100 empresas a 2 mil 500 empresas ubicadas en el estado.

 

TDG/WLT

 

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