En México, 28 por ciento de quienes trabajan desde casa debido al confinamiento reportó caídas de la banda ancha mientras realizaba sus labores, de acuerdo con los resultados del estudio Digital Customer Trends 2020 de Deloitte.

Estas dificultades tecnológicas tienen consecuencias. “Creemos que la productividad ha bajado, no estábamos preparados con la infraestructura ni las compañías ni los trabajadores que están vía remota; hay una curva de aprendizaje digital que ha costado trabajo y eso se ve reflejado en la productividad”, dijo Germán Ortiz, socio líder de la industria de tecnología, medios y telecomunicaciones de Deloitte México.

Ortiz aseguró que ha tenido contacto con los operadores más relevantes del país y “ellos están conscientes de que la mayor parte de la población se queja de que la banda ancha no alcanza y están considerando inversiones importantes para mejorar este servicio, además están convencidos de que debe ser lo más rápido posible”.

Las autoridades y los operadores de telecomunicaciones deben trabajar para generar regulaciones e inversiones en beneficio de la población y su adaptación a la nueva normalidad, ya que se prevé que se continuará con el trabajo remoto varios meses e inclusive años, dice el informe de Deloitte que, en su séptima edición, se centra en explorar una serie de aspectos relacionados con covid-19.

Otro de los hallazgos es que las personas están recurriendo a contratar hasta dos servicios diferentes para contar con los requerimientos de telecomunicaciones en sus casas, sobre todo si hay estudiantes u otras personas que laboran en línea.

Asimismo, un 22 por ciento declaró que su servicio de videollamadas se cae constantemente mientras hacen home office. Y es que, “independientemente de los arreglos que los servicios de telecomunicaciones han hecho en la materia, es común que la banda ancha se sature y las personas tengan que apagar su cámara”, señaló Ortiz.

El 72 por ciento de los encuestados cree que el trabajo futuro será remoto. “En especial los trabajadores de la banca son quienes consideran que el trabajo remoto ha llegado para quedarse y las empresas de servicios que pueden trabajar en remoto no ven la forma de regresar de manera física”, ahondó Ortiz.

Incluso aquellas personas cuyo trabajo está relacionado con actividades físicas consideran que hay que hacer una evaluación profunda de qué actividades pueden hacerse en remoto. Esto pese a que al 38 por ciento le resultó más difícil trabajar en línea debido al incremento de trabajo, que llega a extenderse a 10 horas.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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