Los tres millones de personas que están en dos ciudades de la provincia de Jilin, en el noreste de China, fueron confinadas hoy tras producirse varios casos de contagios de coronavirus, los cuales están vinculados a un vendedor viajante en esa zona.

La medida surge a pesar de que las autoridades del país asiático afirmaron que se ha logrado controlar la pandemia del covid-19. Sin embargo, un reciente aumento de casos en las últimas semanas ha provocado la imposición de confinamientos, restricciones de viajes y masivas pruebas de control.

Hasta el momento, se registran 109 nuevos casos de coronavirus en China, mientras las autoridades consideran que cerca de un centenar las recientes infecciones en la provincia de Jilin pueden proceder de un vendedor viajante asintomático, de la localidad vecina de Heilongjiang, donde se declaró la semana pasada el estado de emergencia.

También se han declarado confinamientos en otras zonas del noreste de China, incluyendo el distrito de Harbin, que alberga un popular festival de hielo que suele atraer a gran número de turistas.

La situación ocurre justo en días marcados por la llegada de especialistas de la Organización Mundial de la Salud a China, quienes ingresaron al país para investigar el origen del covid-19.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

 

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