El secretario del Ayuntamiento, Constantino Ramírez Aragón, puntualizó que, del 8 al 15 de enero, Oaxaca de Juárez presentó un aumento de 568 casos nuevos de coronavirus que forman parte de los 9,123 identificados desde que inició la emergencia sanitaria.

Especificó que el pasado 15 de enero se registró un 52 por ciento de ocupación hospitalaria en el estado, y en algunos casos, como en Valles Centrales, un 100 por ciento en áreas COVID-19, y en el lapso de una semana, esta región registró 59 muertes, con un promedio de ocho fallecimientos diarios por esta enfermedad.

En tanto, el regidor de Desarrollo Económico y Emprendimiento y de Modernización Administrativa y Servicios Ciudadanos, José Manuel Vázquez Córdoba, subrayó que a un año de que la Organización Mundial de la Salud declarara al coronavirus Covid-19 como pandemia, la enfermedad ha dejado más de 2 millones de muertes en el mundo, más de 139 mil fallecidos en México y más de 2 mil 200 en Oaxaca, además de una crisis económica sin precedentes.

Consideró que “para la mitigación de la pandemia que nos asola, es necesaria la voluntad y el compromiso de cada uno de nosotros, desde la trinchera en que nos encontremos, y que pasa por las doctoras y doctores, enfermeras y enfermeros, así como de todo el personal que labora en el sector salud, que ha enfrentado valiente y abnegadamente, en la primera línea, los embates de este mal que nos aqueja y para quienes solo tengo palabras de infinita gratitud”.

En el homenaje que el Ayuntamiento realiza semanalmente de manera virtual a las personas que han muerto por la pandemia, el concejal capitalino, solicitó de manera enfática a la población agradecer la oportunidad de poder vivir y disfrutar cada día, así como hacer un juicio de conciencia hacia las acciones individuales, para poder concretar un mundo más humano y más comprometido con cada uno de los eslabones que conforman la sociedad.

Vázquez Córdoba enfatizó que, en la historia de la humanidad, ha habido otras epidemias de catastróficas consecuencias, pero en esta ocasión, por los avances en la comunicación y en la interacción global, ha suscitado que las vías de contagio sean más numerosas y rápidas, generando una crisis que ha enfermado no solamente los cuerpos, sino la mente y el alma de cada individuo, intoxicándolos con recurrentes mensajes de desanimo, miedo, incertidumbre, dolor e indiferencia humana.

“Estamos en un momento crucial en la historia de la humanidad donde nuestro estilo de vida, nuestras creencias, dogmas y paradigmas están siendo sometidas a juicio para que, como humanidad, decidamos el futuro del mundo que queremos”, acentuó.

TDG/WLT

 

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