La segunda ola de COVID-19 ha provocado que la demanda de servicios funerarios se haya triplicado, hay saturación de hornos, y de mantener la tendencia, puede haber desabasto de ataúdes, comentó Roberto García Hernández, vicepresidente de la Asociación Nacional de Directores de Funerarias.

“Durante la segunda semana de diciembre comenzamos a ver un incremento en la demanda de servicios funerarios, ya hemos rebasado la registrada en mayo, cuando aumentaron hasta 50 por ciento”, comentó García.

El representante del sector dijo que esta situación no es en todo el país, pero el mayor requerimiento está en el Valle de México, Tijuana, Ciudad Juárez y Guanajuato.

“No estábamos preparados para tanta demanda, (…) si crece o se mantiene un par de meses más, hay riesgo en los insumos principales con los que se elaboran los ataúdes”, detalló García.

Un trabajador del panteón Jardines del Recuerdo, en Tlalnepantla, Estado de México, comentó que los servicios funerarios que ofrecen se han saturado, pues el número de fallecidos se ha triplicado.

Jaime López, dueño de una funeraria, dijo que antes de la pandemia ofrecía en promedio cinco servicios al mes, sin embargo, en mayo pasado la demanda se duplicó, y desde diciembre, registra 15.

En tanto, en la Ciudad de México, los servicios crematorios también se reportan a su máxima capacidad, con una demanda mayor a la que se registró al inicio de la pandemia.

Por ello, se reactivó la coordinación entre hornos públicos y privados que coordina la Consejería Jurídica y de Asuntos Legales del Gobierno de la Ciudad de México.

De acuerdo con sus cifras, los niveles de atención se incrementaron 109 por ciento, debido a que, a diferencia del primer pico, la gente, en esta ocasión, prefiere la cremación, cuando antes buscaba que su familiar fuera inhumado.

Carlos Cervantes, director de Gobierno y Protección Ciudadana en la alcaldía Iztapalapa, señaló que gracias a la coordinación, se evitó que colapsara el servicio de incineración, ante la gran demanda que se registró a partir de diciembre.

En los crematorios de San Nicolás Tolentino se han llegado a realizar hasta 36 incineraciones diarias, lo que representa el triple de servicios se atendían en un día.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Heraldo de México

 

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