Después de una guarapeta de gran calado que se puso en la madrugada, Israel del Valle Castillo, joven tuxtepecano de 18 años, dormitó en una de las banquetas cerca del parque “Venustiano Carranza” de esa ciudad cuenqueña, sólo que al despertar ya estaba rodeado de paramédicos, policías y con una veladora al lado, pues los vecinos la prendieron al creerlo muerto. Eso sí, el aprendiz de adorador de Baco tenía bien puesto el cubrebocas, por eso del Covid.

Seguro de que ya estaba a unos metros de su dulce hogar, Israel del Valle Castillo, se sentó en una de las banquetas, pero al vencerle el sueño, se recostó por un momento, pero el intento se convirtió en sueño profundo debido al cansancio y a los altos niveles de alcohol ingerido, reportan las redes sociales.

Sin embargo, al amanecer, el joven siguió dormido por lo cual los vecinos alertaron a la policía.

Uno de ellos fue por una veladora y lo puso en la cabecera del ebrio al creerlo muerto, pero éste despertó cuando un paramédico le tomó el pulso, por lo que al abrir los ojos se asustó al estar rodeado de extraños, entre ellos varios policías que ya de disponían a acordonar el área.

“No estaba muerto, se durmió por andar la parranda”, dijo una de las vecinas, mientras Israel se estiraba y se acomodaba el cubrebocas para no sufrir contagio de Covid-19.

 

TDG/WLT

 

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