El año pasado los consumidores de Latinoamérica gastaron 11 mil millones de dólares más en bienes de consumo de alta rotación (FMGC, por su siglas en inglés) y el comercio electrónico aportó 4 por ciento de dicho aumento.

De acuerdo con la investigadora de consumo Kantar, este aumento fue detonado por el confinamiento y los nuevos hábitos de compra que trajo consigo la cuarentena.

“Se vio que este gasto “extra” en FMCG generó la recuperación del mercado en la mayoría de los países de América Latina, que habían tenido un 2019 negativo o estable. En el tercer trimestre del año pasado se vio, sin embargo, algunas señales de una desaceleración de este crecimiento en territorios con las mayores tasas de inflación y desempleo en la región, por ejemplo, Argentina, Brasil, Colombia y Chile”, dijo la consultora.

Señaló que los consumidores en la mayoría de los países de la región estuvieron visitando menos veces las tiendas a comparación con el 2019, y no hay señal de retorno a los niveles pre-pandemia.

Los canales de proximidad y aquellos que ofrecieron productos económicos fueron los más atractivos para los consumidores en el 2020, y la tendencia es que sigan cobrando relevancia en 2021.

Kantar tenía previsto que el canal llegaría a tener este nivel de importancia en la región a mediados 2023, por lo que se vio una aceleración en el ritmo de crecimiento.

“El canal se democratizó sumando 9 millones de nuevos compradores en Latinoamérica, destacando principalmente en cuidado personal y la velocidad que se adoptó en México. En específico, la Ciudad de México experimentó el crecimiento más acelerado en 2020: solo en 9 meses sumaron más de 1 millón de compradores al canal, llegando a niveles de penetración tan altos como los que vemos en Bogotá, que ya viene de un desarrollo de más de 1 año”, dijo explicó Marcela Botana, directora de cuentas regional de Kantar.

Además del e-commerce, los minimercados y el Cash & Carry fueron los dos canales que más crecieron en 2020.

La especialista indicó que es probable que se vea un consumo dentro del hogar aún elevado hasta la mitad del 2021, pero ya con presiones económicas hacia una desaceleración. Otra de las acciones que también continuará en este año que inicia es la racionalización, siendo una necesidad de varios grupos de consumidores, así como la reconfiguración de los canales en cuanto a su rol y los grandes ganadores mantendrán sus ‘razones’ para continuar creciendo. Destaca que seguirá a la cabeza la ejecución para convertir shoppers online y offline que buscan proximidad y productos económicos.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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