El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, descartó invocar la Enmienda 25 para destituir a Donald Trump, a ocho días de que el republicano deje el cargo,  lo cual abre la vía al lanzamiento esta semana de un segundo procedimiento de juicio político al mandatario saliente.

En una carta dirigida a Nancy Pelosi, líder de la Cámara de Representantes,  el vicepresidente estadunidense aseguró que invocar la 25 Enmienda no sería lo mejor para la nación ni sería compatible con la constitución de ese país.

«No creo que ese curso de acción sea en el mejor interés de nuestra nación o sea consistente con nuestra Constitución», escribió Pence en la misiva.

La respuesta negativa de Pence garantiza que los demócratas someterán el miércoles a consideración de la Cámara Baja la acusación a Trump de «incitar a la insurrección» en la toma del Capitolio el 6 de enero por sus partidarios, en un segundo procedimiento histórico de impeachment contra el presidente republicano.

 

A la par de ello, la Cámara de Representantes inició una sesión para poder exigir a Mike Pence aplicar la Enmienda 25 de la Constitución para la destitución del presidente Donald Trump, que en caso de no ser aprobado, se iniciará este miércoles un proceso legislativo para abrir un juicio político.

La Enmienda 25 de Estados Unidos habla acerca de la sucesión del presidente de ese país y esta puede ser aplicada en diversas condiciones: si el mandatario estadunidense muere, si renuncia o si es cesado de su cargo o incapaz por alguna razón de poder de cumplir sus funciones.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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