La iniciativa para desaparecer a los órganos autónomos e integrar sus funciones a las secretarías federales como lo propone el presidente Andrés Manuel López Obrador, es inviable, ya que de aprobarse, el Estado sería incapaz de asumir sus funciones y labores, ocasionando la pérdida de su eficacia, advirtió Elena Estavillo, ex comisionada del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

«Los órganos autónomos son especializados y por lo tanto pueden tener una mejor toma de decisiones basada en conocimiento, en datos, en experiencia. Son autónomos también para que sus decisiones no se politicen, que verdaderamente estén basadas en consideraciones técnicas que cuiden el interés público y que no respondan a presiones políticas», aseveró la especialista en entrevista para MILENIO.

Por tanto, para la también presidenta de la organización Conectadas, el Estado no tiene las condiciones para asumir las responsabilidades que ejercer los diferentes órganos autónomos, como el propio IFT y el Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (INAI).

La economista recordó que todas las tareas que hoy desempeñan los diferentes entes autónomos estuvieron en algún momento a cargo del gobierno, sin tener resultados acertados, por lo que fusionarlos dentro de las secretarías les restaría credibilidad y capacidad técnica.

«Se perdería todo este marco que le da estabilidad y que mejora la toma de decisiones a los órganos autónomos», dijo.  Lo que preocupa debido a que entre las labores que tienen conferidas se encuentra la de proteger y garantizar derechos humanos fundamentales, sumado a esta tarea, representan un contrapeso para el Estado mexicano, lo que los coloca en una posición relevante dentro de la democracia, agregó.

En el caso del IFT, la ex comisionada aseguró que ante un sector tan cambiante y dinámico como lo es el de las telecomunicaciones, se requiere un regulador que pueda estar adaptando las reglas de una manera continua, que en el caso de desaparecer se convertirían en largos procesos burocráticos.

«Desaparecer a los autónomos no es una solución, es una destrucción. No va a solucionar nada, es como meter el polvo debajo del tapete. Los problemas van a seguir ahí. Con su desaparición se generarían nuevos problemas o regresaríamos a los del pasado que ya se habían superado», manifestó.

Nominación agridulce

Sobre la decisión del presidente López Obrador de someter a ratificación del Senado la designación de Sayuri Koike Quintanar y Laura Elizabeth González Sánchez como comisionadas del IFT, Elena Estavillo aseguró que, de aprobarse la iniciativa para desaparecer al regulador, puede traducirse a una «presencia fugaz», o incluso, no llegar a concretarse su validación, aseguró.

«Genera una impresión muy agridulce ver que por un lado ya esté casi por ratificarse el nombramiento de dos comisionadas para volver a llevar la participación de mujeres al pleno y para que vayamos caminando hacia la paridad en este órgano, pero al mismo tiempo vemos esta propuesta de desaparecer al IFT», comentó.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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