El 8 de marzo de 2018, unos días antes del arranque de la campaña electoral en la que Félix Salgado Macedonio buscaría el escaño al Senado para Morena en Guerrero, la denuncia que había sido presentada dos años atrás por la presunta víctima, identificada por las iniciales JDG y cuya identidad se mantiene reservada, se convirtió en orden de aprehensión.

La ministerio público del fuero común, especializada en delitos sexuales y violencia familiar, Susana Martínez Noyola, firmó el acta que se dirigió a un juez de control y enjuiciamiento penal.

Sin embargo, la carpeta fue archivada por órdenes del gobernador Héctor Astudillo, como reveló el ex fiscal de Guerrero, Xavier Olea, quien reconoció que se le pidió no seguir con el procedimiento. El caso fue congelado dos años y la víctima no recibió justicia.

De acuerdo con el expediente que quedó a la espera de ser enviado a un juez, la Fiscalía de Guerreo determinó que «del análisis de los hechos denunciados, se realiza la calificación legal provisional de los mismos, los cuales se encuentran en la descripción normativa que prevé el tipo penal de violación».

Además, aportó datos probatorios de que hubo violencia física, pues se demostró que «el imputado usó su propio cuerpo y el uso de la fuerza física para lograr la cópula vaginal con la víctima. Lo anterior aprovechándose de que la víctima se encontraba sola en una habitación, en un domicilio ajeno y en ausencia de testigos».

En el expediente se señala que «la cópula se realizó sin consentimiento de la víctima, disponiendo el imputado de la libertad sexual de la víctima”, así como que «el imputado utilizó violencia física y moral para imponer la copula vía oral y vaginal».

En la fundamentación de la orden de aprehensión, la ministerio público Susana Martínez Noyola señaló que «no debe pasar por alto que tratándose de delitos de naturaleza sexual, estos se caracterizan por ser de oculta realización, es decir, en ausencia de testigos y por ende la naturaleza de esta forma de violencia no puede esperar a la existencia de pruebas testimoniales gráficas o documentales, por ello la declaración de la víctima constituye una prueba fundamental sobre el hecho».

La primera ocasión que la víctima JDC fue presuntamente abusada sexualmente por Salgado Macedonio fue el 20 de mayo, cuando la invitó a su casa en el Fraccionamiento Las Playas, hasta donde la convenció de ir para ofrecerle una donación para la fundación a la que apoyaba y ella acudió.

De acuerdo con el testimonio de la joven, contenido en la carpeta de investigación, ella llegó a la casa, fue recibida por una empleada de Salgado Macedonio, de nombre Paty, y bebió un refresco cuyo sabor notó extraño. Lo último que recuerda es haberse sentido mareada y luego se desmayó.

Cuando despertó, según narró, estaba en una recámara acostada y se percató que su ropa estaba fuera de su sitio.

«No supe de mí hasta que desperté en un cuarto acostada en una cama y sentía un dolor fuerte en mi cabeza. Me di cuenta de que mi ropa estaba desacomodada. Sentí mi calzón y mi pantalón mal puestos y mi vagina muy húmeda», dijo en su primera declaración.

Señala que Félix Salgado sólo se limitó a decirle que todo estaría bien. Ella salió de ahí sólo con su celular, pero al poco tiempo recibió una llamada; se trataba de Félix Salgado, quien le aseguró tener videos y fotografías comprometedoras y le envió una de ellas.

«Me dijo que viera mi whatsapp y vi que de su número telefónico me mandó unas fotos donde estoy completamente desnuda, acostada en la cama, inconsciente».

De acuerdo con la mujer, Salgado Macedonio la mandó llamar a su oficina al día siguiente, donde nuevamente abusó de ella, bajo la amenaza de que la acusaría con su esposo, quien, de acuerdo con su testimonio, tiene parentesco con el gobernador Héctor Astudillo.

«Estaba viendo un video donde me estaba violando, me dijo que yo había salido bien, pero que no le gustaba porque no me movía. Me jaló de los cabellos, me tiró al piso, me golpeó, me dio puñetazos, en la pierna izquierda, en el brazo y en las costillas».

En noviembre pasado, cuando MILENIO dio a conocer la denuncia, la víctima accedió a platicar personalmente y contar por qué esperó casi nueve meses para denunciar las presuntas violaciones de que fue víctima. Sin un domicilio establecido ni trabajo fijo, la mujer relató que hace dos años que salió de Acapulco porque recibió amenazas directas del hoy senador con licencia por Morena.

Además, se divorció de Miguel Ángel Meneses Astudillo, quien es primo del actual gobernador Héctor Astudillo.

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

 

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