Con 83 votos a favor, 13 en contra y 3 abstenciones, alcanzado la mayoría calificada, el Pleno del Senado aprobó, en lo general y en lo particular, la reforma judicial que busca consolidar un verdadero sistema de carrera, condiciones de igualdad de oportunidades y combate al nepotismo.

La reforma pasará para su discusión a la Cámara de Diputados por efectos constitucionales.

Senadores de Movimiento Ciudadano, PAN y sin partido llamaron a priistas, perredistas y morenistas a rectificar su voto a favor de la reforma presentada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y que hizo suya el Ejecutivo.

El emecista Juan Zepeda lamentó que el Senado se ha vuelto la oficialía de partes de la Presidencia y llamó a los integrantes del bloque a no ceder a las presiones.

“Yo no me quiero imaginar cuántas órdenes de aprehensión les exhibieron o cuántas presiones hicieron para que de ayer a hoy se haya pulverizado el bloque de contención y hoy se esta apoderando del poder judicial”, expresó.

El morenista Germán Martínez presentó un voto particular y afirmó que la reforma no garantiza la autonomía de los jueces.

“Ayer (jueves) votamos por acabar con el presidencialismo mexicano, ayer yo voté para acabar el fuero al presidente, para que muriera el presidencialismo en México, hoy con esto vamos a consolidar el presidencialismo en el poder judicial, yo no quiero un monarca en el poder judicial”, destacó

Además, utilizó la cartilla presidencial presentada por Andrés Manuel López Obrador para argumentar que a su parecer el ciudadano está olvidado en esta reforma.

“Termino con la guía ética para la transformación que el presidente da a conocer. Si la justicia depende de ti, procura ponerte en el lugar de quien la reclaman, pónganse en el lugar de los pobres que sólo tienen un juez que los defienda, que no tienen un abogado con privilegios, corrupto de los que conocí en mi pasado y que los conocen con nombres y apellido”, agregó.

Panista y emecista denuncian que hubo presión para votar a favor de la reforma

El coordinador de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado leyó el posicionamiento de su grupo parlamentario para argumentar su voto en contra y llamó al PRI y PAN a que, en un ejercicio de congruencia y responsabilidad, rectifiquen su posición, porque de lo contrario, estarían disolviendo el bloque de contención, que hasta hoy ha sido uno de los últimos diques para mantener el equilibrio de poderes en México.

“Movimiento Ciudadano no puede acompañar esta reforma que raya en un acto de rapiña constitucional donde se pretende trastocar el federalismo y los derechos de los particulares donde se busca secuestrar al poder judicial y no aportarle a los mexicanos herramientas reales de acceso a la justicia”, añadió.

En tribuna, el panista Damián Zepeda afirmó que la reforma atenta contra la división de poderes y denunció que hubo presión para que se apruebe la reforma, a través de llamadas de ministros, cabilderos y gobernadores

“Nosotros hemos dicho vamos por una reforma integral que cambie la justicia, y estamos listos, pusimos propuestas en la mesa, y a todo se dio que no y se dice: lo vamos a ver más adelante, ya estoy muy grande para andar creyendo cuentos… lo que no se logre cambiar ahorita que tiene un interés en el Poder Judicial de hacer transformaciones ya no van a permitir que suceda en el futuro vean el cabildeo no antes visto que pasó con esta reforma llamadas de ministros, gobernadores, cabilderos, todos presionando para que pase esta reforma cuando creen que van a permitir que se hagan cambios de verdad”, subrayó.

Mientras que, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal defendió la reforma, aunque reconoció que no es una reforma integral porque quedan intactas las redes de corrupción, complicidades y tráfico de influencias y quedan intactos los sueldos de jueces, magistrados y ministros.

“¿Dónde está el empoderamiento y el desequilibrio de poderes en estas disposiciones?, no lo encuentro, nunca se pierde en esta reforma la visión de futuro ni tampoco se rompe con el pacto federal y el federalismo estaríamos fuera de razón si eso intentáramos siendo vigilantes del pacto federal”, cuestionó.

Y agregó: “Nos obliga a profundizar la reforma en materia judicial hacia afuera, porque quedan intactas las redes institucionales de corrupción, las redes institucionales de complicidad, quedan intactas las distintas fórmulas de traficar influencias y quedan intactas todavía los sueldos y salarios de magistrados y ministros que están colocados en un estatus por encima de los funcionarios del Ejecutivo y legislativo”.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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