El pleno del Senado aprobó en lo general y particular la reforma al Poder Judicial, la cual «supera las carencias percibidas por décadas, superando obstáculos con instituciones desactualizadas», de acuerdo con una tarjeta informativa.

Con esta reforma se terminará con la discrecionalidad en los nombramientos para jueces y magistrados y se fortalecerán los concursos para ocupar los cargos.

Además se impulsará una escuela judicial en donde los integrantes del Poder Judicial tengan una mejor capacitación y profesionalización para el desarrollo de su encargo.

La Corte tendrá la facultad para decidir las adscripciones, remociones o ratificaciones de jueces y magistrados, además de que el Consejo de la Judicatura podrá resolver sobre violaciones graves de derechos humanos.

Por otro lado, se crearán los tribunales colegiados de apelación, en lugar de los tribunales unitarios de circuito, con el fin de fortalecer el debate y la calidad en las resoluciones.

También se fortalecerá un sistema de precedentes para que las sentencias de la Corte sean observadas por todos los tribunales y se mantiene el amparo como vía para impugnar normas generales o actos de autoridad federal que afecten la soberanía de las entidades federativas.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

Compartir

Dejar respuesta