Con 89 votos a favor y 23 en contra, el pleno del Senado aprobó la eliminación del fuero presidencial, que permite juzgar al Presidente de la República, a fin de combatir la impunidad.

A través de esta decisión, se aprueba el dictamen que reforma los artículos 108 y 111 de la Constitución en materia de fuero presidencial. Ahora, el proyecto será remitido a los congresos locales para su aprobación y posterior entrada en vigor.

La propuesta fue enviada por la Cámara de Diputados en septiembre y establece que, durante el tiempo de su encargo, el Presidente de la República podrá ser imputado y juzgado por todos aquellos delitos por los que podría ser enjuiciada cualquier persona. Entre ellos, se incluye la corrupción, delitos electorales y traición a la patria.

Los senadores desbloquearon el dictamen de reforma constitucional que elimina el fuero del Presidente de México.

Para desbloquear la reforma, rechazaron con 63 votos en contra 39 a favor un dictamen que frenaba y modificaba la propuesta. Ese dictamen quería cambiar en lo general el acuerdo que envió la Cámara de Diputados.

El propio presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, impulsó la reforma para desaparecer el fuero al jefe de Estado mexicano.

Toca a los estados

Una vez que la mayoría morenista y aliados en el Senado rechazaron cambiar el dictamen como lo proponía la oposición, la eliminación del fuero ya no tiene bloqueos, así que lo turnarán a los Congresos de los Estados tal como lo presentó inicialmente la Cámara de Diputados, avalado por los senadores.

Se trata de una reforma constitucional que deben aprobar por mayoría calificada los Congresos estatales para que quede totalmente avalada la propuesta para desaparecer el fuero.

La senadora morenista por el estado de Chihuahua Bertha Caraveo denunció que el fuero presidencial “se convirtió en licencia neoliberal para robar” en tiempos anteriores.

El fuero presidencial es una figura legal presente en múltiples países que protege al Presidente de la nación de ser juzgado, a fin de no incurrir en ingobernabilidad manteniéndolo ocupado en lidiar con denuncias en lugar de gobernar el país.

La oposición en el Senado argumenta que en realidad ni siquiera eliminan el fuero presidencial, sólo amplían la lista de delitos por los cuales pueden juzgar al Presidente.

Históricamente, en México al Presidente sólo se le ha podido abrir un proceso de juicio político por delitos extremadamente graves, como traición a la Patria.

Con información de Milenio

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