El crédito privado en México ha sufrido una caída provocada por la crisis derivada de la pandemia del coronavirus, un fenómeno producido por la contracción del consumo y la inversión, alerto el banco BBVA.

«Se está empezando a perder dinamismo en el crédito al sector privado, pero se está dando más crédito al sector público», señaló el economista jefe de BBVA México, Carlos Serrano, en la presentación virtual de un informe de la entidad.

Serrano expuso que el crédito al sector privado decreció 3 por ciento en términos reales en septiembre, si bien al principio de la pandemia hubo un repunte en ese aspecto por una reacción preventiva de las empresas que «dispusieron de líneas de crédito para enfrentar en una posición de más liquidez la crisis».

La reducción del consumo es la principal explicación para la caída de préstamos a familias, aseguró el economista.

«La tarjeta de crédito ha caído a una tasa real de doble dígito desde junio y esto no es ninguna sorpresa, refleja una caída del consumo», ejemplificó.

Pero la reducción de la financiación externa de las empresas se debe a «menores niveles de inversión», ya que la pandemia ha exacerbado una dinámica ya existente.

«El crédito a empresas viene cayendo más o menos desde el otoño de 2018, más o menos desde la cancelación del aeropuerto de Ciudad de México», explicó Serrano antes de achacar la situación a un «entorno de mayor incertidumbre».

«Para recuperar los niveles de inversión es necesario recuperar un clima de mayor certidumbre», aseveró.

El economista en jefe estimó que «el mercado laboral se va a ir recuperando» y que de hecho ya lo está haciendo, con la reincorporación de 400 mil empleos formales de los 1.1 millones destruidos por la pandemia.

Sin embargo, los niveles anteriores al estallido del covid-19 todavía están «lejos», y el mercado laboral no se va a restablecer «hasta el año 2022 o 2023».

Serrano, que enfatizó en todo momento la buena salud de la banca mexicana, volvió a pedir al Gobierno «estímulos contracíclicos» para tener una «recuperación de la economía más rápida» tales como ayudas para proteger el empleo o diferimientos de impuestos.

Pese a la falta de más ayudas, la cartera vencida de la banca todavía no se ha resentido de manera significativa, aunque podría hacerlo en las próximas fechas ya que las moras de pago de créditos y de intereses otorgadas por la banca están llegando a su fin.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

Compartir

Dejar respuesta