Debido a que la crisis derivada de la pandemia del covid-19 durará más de lo que se tenía previsto y la recuperación de los niveles pre crisis será hasta 2023, es necesaria la continuidad de las políticas fiscal y monetaria expansivas para mitigar los efectos económicos y sociales, advirtió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, insistió en la importancia de mantener una política fiscal expansiva y en avanzar en nuevos pactos fiscales que incluyan eficiencia y progresividad de los sistemas tributarios, así como tener un combate enérgico a elusión y evasión fiscal, que en la región asciende a 6.1 por ciento del producto interno bruto (PIB).

Durante su participación en el primer día de actividades del trigésimo octavo período de sesiones de la Cepal, añadió que se debe analizar la renuncia tributaria que asciende a 3.7 por ciento del PIB para terminar con la cultura de los privilegios en materia de fiscal y que esto permita impulsar una presión tributaria progresiva, en la medida en que la actividad económica se reactive.

Política monetaria

En política monetaria, la secretaria ejecutiva de la Cepal indicó que los bancos centrales deben mantener esta visión pragmática que han tenido durante la crisis para ampliar el conjunto de herramientas; pueden continuar políticas expansivas convencionales, como tasas de interés bajas, y complementarlas con algunas no convencionales, como la compra de activos o el financiamiento directo a la fiscalidad para poder alcanzar la liquidez adecuada para el financiamiento de una nueva estrategia de desarrollo.

Estabilidad macro financiera e inversiones sostenibles

Añadió que además de esto, también se debe velar por la estabilidad macro financiera en términos de inflación y regulación macro prudencial, así como dirigir recursos fiscales hacia inversiones públicas sostenibles intensivas en empleo, promoviendo asociaciones público privadas.

La alta funcionaria de Naciones Unidas agregó que se debe avanzar en un nuevo impulso en la política industrial y revitalizar la integración regional, pues la organización de cadenas productivas internacionales se puede consolidar con el regreso de la actividad, por lo que es necesario contar con políticas que favorezcan sectores cadenas y servicios, modificando las señales para cambiar el patrón de especialización de las economías.

Políticas laborales

A esto se suma, añadió, que se deben impulsar en la región políticas laborales que avancen al trabajo decente, ya que la pérdida masiva de empleos para grandes segmentos de la población ha dejado al descubierto el rezago acumulado en términos de derechos laborales, ingresos y jubilaciones dignas.

“Sostenemos la necesidad de avanzar en la construcción de un estado de bienestar social para proteger las condiciones de vida de toda la población hacia el trabajo decente y, sobretodo, fomentar la corresponsabilidad en la economía del cuidado entre el Estado, el mercado y las familias”, aseguró Alicia Bárcena.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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