El Departamento de Justicia y 11 estados de Estados Unidos interpusieron una demanda contra Google por monopolio en los mercados de anuncios y búsqueda en internet, tras un año de investigación y en lo que puede ser el mayor caso antimonopolio de las últimas décadas.

El fiscal adjunto del Departamento de Justicia, Jeffrey A. Rosen, explicó en rueda de prensa telefónica que la demanda subraya que Google sustenta su papel de “principal guardián de acceso” a internet a través de “una red ilegal de acuerdos exclusivos que daña a los competidores”.

Entre ellos citó el pago de miles de millones de dólares a Apple para situar el motor de búsqueda de Google como el básico en sus teléfonos iPhones, y la prohibición de integrar motores de competidores mediante contratos especiales.

A través de estas prácticas, agregó Rosen, la compañía “ha ahogado la innovación y la creación de nuevos Google”.

La batalla legal podría prolongarse durante años, dado el gran músculo financiero de la compañía, fundada en 1998 en Silicon Valley y que es una de las tecnológicas de referencia que han creado el mercado digital global.

El gigante tecnológico, con sede en Mountain View, California, controla cerca del 80 por ciento de las búsquedas en internet en Estados Unidos.

En los últimos años, los gigantes tecnológicos se han enfrentado a las críticas de diferentes gobiernos y organismos como la Unión Europea (UE), debido a la gran cantidad de poder que acumulan, los desorbitados beneficios que obtienen y los bajos impuestos que tributan.

Con la transformación de Google en uno de los gigantes de la tecnología, la compañía ha sido vigilada de cerca por las autoridades de Estados Unidos, y la Comisión Federal de Comercio del país, que también tiene autoridad para investigar casos de monopolio, ya ha llevado a cabo pesquisas en torno a Google, aunque las finalizó en 2013 sin pruebas suficientes.

Recoge muestras “suficientes” y “abundantes”

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, en inglés)anunció este viernes que las muestras recogidas por la sonda Osiris-Rex sobre la superficie del asteroide Bennu son “más que suficientes”, tras adquirir al menos 60 gramos.

La sonda Osiris-Rex recogió las muestras el pasado martes, pero se estaba a la espera de que se confirmase si se habían alcanzado los 60 gramos que se habían marcado como objetivo mínimo.

En un comunicado, la NASA confirmó que pudo comprobar a través de imágenes enviadas por la sonda que el recolector de muestras está lleno y que lo recogido es “más que suficiente”.

De hecho, detalló que se están perdiendo lentamente algunas partículas debido a que piezas más grandes no han permitido que el recolector se selle del todo.

Es por ese motivo que la NASA anunció que cancela la prueba que tenía que hacer este fin de semana para medir el tamaño de la muestra y que ahora procederá a almacenarla directamente para que no se pierda más.

“Aunque es posible que tengamos que movernos más rápido para almacenar la muestra, no es un problema grave. Estamos muy emocionados de ver lo que parece ser una muestra abundante”, dijo el administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, Thomas Zurbuchen.

Bennu se encuentra a más de 320 millones de kilómetros de la Tierra y la sonda llegó al asteroide tras un trayecto de más de cuatro años, ya que fue lanzada en septiembre de 2016 de Cabo Cañaveral.

La Osiris-Rex llegó a Bennu el 3 de diciembre de 2018 y empezó a orbitar el asteroide el 31 de ese mismo mes.

El martes pasado la sonda contactó con el asteroide y arrojó nitrógeno comprimido sobre su superficie para levantar polvo y grava para recogerla para la muestra.

La NASA destacó entonces que el asteroide Bennu “ofrece a los científicos una ventana al sistema solar primitivo, ya que empezó a tomar forma por primera vez hace miles de millones de años y arroja ingredientes que podrían haber ayudado a sembrar la vida en la Tierra”.

Si la misión se confirma exitosa, en marzo de 2021 -la próxima vez que Bennu se alinee con la Tierra de forma adecuada- la Osiris-Rex emprenderá su vuelta.

Su aterrizaje en paracaídas está previsto para el 24 de septiembre de 2024 en el desierto de Utah.

 

Esta nota originalmente se publicó en López-Dóriga Digital
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