En el año 1999, Matrix presentó la siguiente idea: Vivimos en una simulación. Con ese simple hecho, no sólo cambió la cultura popular sino que introdujo en muchos la duda sobre si nuestra realidad es ficticia, o si podemos confiar en lo que nos rodea. Claro, para algunos la idea de que vivimos en una simulación puede parecer absurda, ya que confían en todos los elementos que tienen a su alcance y tienen la certeza de que esta es una realidad, sin embargo, los expertos en el tema creen que no deberíamos dar todo por sentado.

La idea de que nuestra existencia sea producto de la simulación de una computadora súper potente, e implementada por una civilización tecnológicamente más avanzada, es casi igual de probable a que vivamos en un mundo real, sugiere un estudio realizado por el astrónomo David Kipping, de la Universidad de Columbia (EE.UU.).

En su trabajo —cuyos resultados fueron publicados en el sitio del Instituto Multidisciplinario de Publicaciones Digitales (MDPI)—, el investigador partió del argumento de simulación propuesto en 2003 por Nick Bostrom, de la Universidad de Reino Unido.

Aquella hipótesis plantea un escenario en el que somos seres virtuales generados por una computadora, lo que requiere que al menos una de las siguientes tres proposiciones sea falsa: 1. La humanidad siempre se extingue antes de desarrollar la capacidad para tal simulación; 2. Aun en caso de alcanzar ese nivel, los humanos no demuestran interés en simular su propio pasado ancestral; 3) La probabilidad de que estemos viviendo dentro de una simulación es cercana a uno.

El artículo publicado este mes por Scientific American añade que Matrix y sus secuelas han hecho mucho para impulsar la teoría de la simulación, pero que los filósofos, como Platón, han especulado al respecto desde hace miles de años.

El empresario Elon Musk, director de Tesla y fundador de SpaceX, es uno de los partidarios de las proposiciones de Bostrom, pues considera que las probabilidades de que no seamos simulados son de “una en miles de millones”.

“Musk tiene razón si asume que las proposiciones uno y dos del trilema son falsas”, dice el astrónomo David Kipping de la Universidad de Columbia, según el artículo. «¿Cómo puedes asumir eso?»

Kipping asegura que, aunque todavía hay limitaciones en la tecnología, el día que la humanidad pueda generar simulaciones que puedan mantener varias conciencias a la vez, significará que hay una mayor posibilidad de determinar que toda nuestra realidad es simulada.

“El día que inventemos esa tecnología, cambia las probabilidades del 50-50 significando casi con certeza que no somos reales, según estos cálculos. Sería una celebración muy extraña ese día «, agregó Kipping.

 

Esta nota originalmente se publicó en Vanguardia
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