El enlace que relacionó a Enrique Peña Nieto con el general Salvador Cienfuegos fue el exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira, publicó la revista Proceso.

Tanto el extitular del Ejecutivo federal como el general y exsecretario de la Sedena tuvieron una relación de amistad hace 13 años. Dicha confianza fue lo que llevó al militar a ser secretario de Defensa y comandar las operaciones en contra del crimen organizado.

Peña Nieto hizo que Cienfuegos presionara a los diputados federales para que aprobasen la llamada Ley de Seguridad Nacional, cuya función les daría impunidad a ambos funcionarios ante acusaciones sobre violación de derechos humanos por la lucha contra el narco y tener que ser juzgado ante la Comisión de Derechos Humanos.

El exdirigente nacional del PRI, Moreira Valdés, fue quien –de acuerdo con el reportaje de Proceso- vinculó al entonces precandidato a la presidencia de México con el ahora detenido por la DEA en Estados Unidos. Además de apoyar la carrera política de Peña Nieto.

Ejemplo de ello fue en 2011, un año antes de que Peña comenzara la carrera rumbo a la silla presidencial, gobernadores y exgobernadores se reunieron en McAllen, Texas, en casa de Luis Carlos Castillo, “El Dragón”, para darle su apoyo a Peña Nieto, recuerda Proceso.

Anterior a esa cita, el 15 de junio de 2009, Castillo realizó una fiesta en McAllen donde, según relata el blog de noticias Signos de Tamaulipas, acudieron Peña, Moreira y el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández, dice el reportaje firmado por Jesusa Cervantes.

Castillo fue detenido en Estados Unidos por lavado de dinero al igual que Hernández, quien se encuentra preso.

Dadas sus relaciones políticas, Moreira asumió como presidente del PRI. “Ese año (2011) resultó clave para el expresidente de México y los generales vinculados a Moreira, entre quienes figuran Jorge Juárez Loera, Roberto Miranda Sánchez y Salvador Cienfuegos”, dice el semanario.

Miranda Sánchez escaló de la división Diplomado de Estado Mayor a ser nombrado inspector y contralor general del Ejército y la Fuerza Aérea.

La posterior muerte de Juárez Loera llevó a Roberto Miranda a ocupar su puesto en la Oficialía Mayor y, por “azares del destino”, Salvador Cienfuegos llegó al cargo que ocupaba Miranda en el Ejército y Fuerza Aérea.

Peña y Cienfuegos alcanzaron el punto más alto de su amistad cuando el primero era gobernador del Estado de México y el segundo se había hecho responsable de la Región Militar I, con sede en CDMX, pero con alcance al Estado de México.

El 29 de abril de 2009, EPN realizó dos convenios con la Sedena, los cuales involucraban dos grandes predios. Estos sirvieron para una nueva sede que integró “un cuartel general”, instalaciones para un batallón de infantería y otro para un cuerpo de defensa rural.

“La cercanía del ex gobernador de Coahuila con el sector castrense y las posiciones claves de sus amigos en la Sedena impulsaron a Cienfuegos para que, de manera inesperada entrara en la carrera por la Secretaría de la Defensa Nacional”, se señala en el artículo.

Con información de la revista Proceso

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