El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ordenó a la Secretaría de Salud entregar toda la información relacionada con las cinco empresas del mercado internacional a las que este año se le compraron medicamentos oncológicos para enfrentar el desabasto de los mismos.

En su respuesta inicial, la dependencia alegó que esa información era inexistente; sin embargo, el pleno del INAI revocó la respuesta y le ordenó entregar la información que se le solicitó.

El comisionado Rosendoevgueni Monterrey fue el encargado de exponer el caso y citó un comunicado de la dependencia en el que se informó de la adquisición de medicamentos oncológicos en el mercado internacional, en Argentina, Alemania, Brasil, Cuba e India, y su distribución en México a través del Instituto de Salud para el Bienestar.

La solicitud requería especificar los nombres de las empresas, la cantidad y tipo de medicamentos adquiridos, el laboratorio que las produce, los documentos de requisición y las facturas en las que se muestren los costos de los productos adquiridos.

En el análisis del caso, la ponencia del comisionado Monterrey concluyó que “la Secretaría de Salud, además de hacer patente la compra internacional referida en el citado comunicado de prensa, como parte de las atribuciones de sus unidades administrativas adscritas, la Dirección General de Insumos para la Salud de dicha dependencia del Ejecutivo federal es la encargada de autorizar el proceso de importación, exportación, adquisición y venta en el territorio nacional de medicamentos y demás insumos para la salud”.

Ante ello, expuso que dicha dependencia “ejerce atribuciones que le permiten pronunciarse sobre los requerimientos del particular asociados a la importación de medicamentos oncológicos y por ende se encuentra en posibilidad de detectar la información requerida a través del ejercicio del derecho de acceso a la información pública”.

Al solicitar el respaldo a su proyecto, el comisionado añadió que la resolución cobra relevancia en los actuales momentos de incertidumbre que viven los pacientes con cáncer y sus familias.

“No solo viven con la preocupación del desabasto y la soledad que ello implica, sino que experimentan sentimientos de molestia e inclusive frustración porque ahora estos medicamentos se han convertido en botín de la delincuencia organizada y son robados, evitando que cumplan con su razón de existencia, que es el combate a esta terrible enfermedad”, dijo.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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