La presión sobre el desempeño y la calificación de los bancos en América Latina se intensificará a inicios de 2021, cuando concluyan los planes de apoyo para los acreditados y se vean reflejados los impagos en los estados financieros a consecuencia de la crisis económica provocada por el covid-19, aseguró la agencia calificadora Fitch Ratings.

En un comentario, la calificadora indicó que a medida que los niveles de préstamos en mora y cancelados se normalicen y expiren los programas de aplazamiento, se verá reflejado el verdadero impacto de las consecuencias económicas de la pandemia de coronavirus.

Agregó que, en el caso de México, que las medidas de períodos de gracia y las reestructuras de préstamos han oscurecido los informes sobre la calidad de los activos bancarios en los siete mercados más grandes de Latinoamérica, principalmente aquellos dedicados a crédito al consumo.

“Los bancos con mayor exposición minorista o modelos de negocio menos diversificados son los más expuestos al riesgo crediticio a la baja. La solvencia bancaria seguirá estando presionada por el vencimiento de los programas de alivio de pagos de la deuda, el limitado margen de maniobra de las autoridades en caso de un resurgimiento de las tasas de infección, así como una débil recuperación económica tras un período prolongado de crecimiento del PIB por debajo del potencial”, explicó.

Fitch reiteró que se espera que los índices de préstamos en mora de los bancos aumenten en el cuarto trimestre de este año y principios de 2021, esto gracias a la participación relativamente alta de los bancos latinoamericanos en varios programas de alivio de pagos de deuda autorizados por los reguladores locales simplemente ha retrasado las presiones a corto plazo sobre la calidad y rentabilidad de los activos reportados, ya que los pagos atrasados no se perdonan y deben reembolsarse eventualmente.

El pasado 24 de septiembre, las autoridades financieras presentaron un segundo paquete de apoyos para los acreditados que no puedan cumplir con sus pagos de préstamos, este contempla la reestructura de crédito a través del aumento en el monto, mayores plazos, baja en la tasa de interés y quitas de capital.

Sin embargo, el pasado 8 de octubre fueron enviados a las entidades de crédito, una serie de modificaciones a dicho programa.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

Compartir

Dejar respuesta