México carece de preparación para competir en la economía del conocimiento y continuará la salida de talento en diferentes áreas ante la falta de condiciones propicias para el desarrollo de ciencia y tecnología.

En el punto anterior coincidieron, Irma Adriana Gómez Cavazos, integrante del Consejo Consultivo de la Escuela de Negocios y Economía de la Universidad de las Américas Puebla (Udlap); y Richard Wells, presidente de The Lexington Group, para quienes es fundamental invertir en la ciencia y la tecnología.

Durante el webinar “México enfrentando el futuro: las bases para su recuperación” organizado por la Udlap, Gómez Cavazos, explicó que en tecnología existe una baja inversión privada, mientras que la inversión pública, en reducidas ocasiones, se convierte en patentes que se puedan comercializar.

 

“En este choque externo que estamos recibiendo el día de hoy, México está perdiendo competitividad porque solamente estamos haciendo cambios pequeños”, explicó.

Destacó que los estudios a nivel internacional muestran que los mexicanos trabajan más, pero la producción y la innovación es reducida.

“Hay poca innovación en los negocios y podríamos llegar a la conclusión que no hemos tenido que innovar porque no ha habido necesidad, ya que hemos sido exitosos en producir una serie de productos que importamos al mercado norteamericano, pero eso está cambiando”.

El país tiene un problema de baja recaudación porque casi el 60 por ciento de la economía es informal y esto hace que el gobierno no tenga recursos suficientes para hacer inversión estratégica, destacó.

Los bajos resultados en la prueba PISA muestran que la educación no enseña a pensar críticamente, a ser analítico, aprender a aprender, una habilidad importante en esta época disruptiva ni se generan habilidades socio-emocionales efectivamente.

“México está exportando a su talento, es gente deseosa de mejorar su vida y la de su familia, pero no ven oportunidades en su país y por eso emigran principalmente a Estados Unidos. Ante adversidades migrantes se convierten en empresarios exitosos al encontrar un ambiente propicio” explicó.

En el país, las empresas deben promover la inversión en tecnología e innovación, el apoyo a emprendedores innovadores con nuevos modelos de negocios, tener un estado de derecho que asegure que esas inversiones se harán valer, una cultura de innovación y una educación de calidad y accesible que prepare a los más jóvenes con habilidades que la cuarta revolución industrial está demandando, finalizó.

Por su parte, Richard Wells, presidente de The Lexington Group, explicó que, frente al contexto actual de las economías de la cuarta transformación industrial, México no está preparado para competir en una economía del conocimiento.

“Es altamente vulnerable a las consecuencias sociales y ambientales del cambio tecnológico y carece de instituciones públicas y privadas preparadas para enfrentar el futuro”.

Resaltó que faltan ecosistemas de innovación regionales y estrecha vinculación academia-empresa, dado que el sistema educativo prepara pocos alumnos con capacidad de competir en esta economía del conocimiento.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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