El Nuevo Etiquetado Frontal de Advertencia que deben contener productos y bebidas con alto contenido calórico y dañinos a la salud, se redujo, en algunos productos, a sellos sin mayor información, los cuales resultan imperceptibles a la vista de los consumidores en ciertas tiendas de autoservicio.

A unas horas de la entrada en vigor del nuevo Etiquetado Frontal de Advertencia, MILENIO hizo un recorrido por diversas tiendas de autoservicio y verificó que algunas empresas ya colocaron los octágonos negro informativos, con uno o dos sellos, por lo mucho, alude a  un exceso de azúcares o de calorías; en letras pequeñas de cafeína y edulcorantes pero no hay mayor detalle de los ingredientes que causan el desarrollo de enfermedades crónicas y degenerativas.

La reforma a la Norma Oficial Mexicana NOM-051 establece que “cualquier alimento o producto alimenticio que en su composición nutricional tenga sodio, azúcares, grasas saturadas o grasas trans en cantidades mayores a las establecidas, deberá incluir octágonos con la advertencia ‘alto en’”, explicó la especialista en Asuntos Regulatorios, Fernanda Castro.

Los productos se limitaron a colocar etiquetas con la leyenda “exceso” de calorías, como sucede con ciertas frituras, pero no se añade información adicional sobre sodio ni grasas trans.

En los pasillos, por ejemplo, se observó un porcentaje mínimo de galletas dietéticas, avena con cero azúcares, que exhiben el etiquetado frontal pero las ubicaron a un costado de otras, de la misma marca, con la información volteada o de costado.

Etiquetado pequeño ante ilustraciones grandes

Los pastelillos, como Nito, tienen los sellos de advertencia de “exceso de calorías, azúcares y grasas saturadas” justo arriba de la cabellera del personaje de caricatura. Son productos que se exhiben a la altura de la vista de los menores de edad.

En algunas entradas principales se colocaron contenedores con cajas de cereales amontonadas como si estuvieran en oferta. Algunas tienen los sellos, pero resultan imperceptibles a la vista.

En anaqueles, por ejemplo, se encuentran cereales de gran tamaño en los que sobresale la imagen del elefante de Choco Krispis y las etiquetas de advertencia de “exceso de azúcares y calorías” son proporcionalmente menores. Se colocó este producto a un costado de otros que carecen de las etiquetas de advertencia.

Y lo mismo sucede con el resto de cereales con cajas coloridas, personajes llamativos, acomodados junto a productos que carecen de etiquetas de advertencia.

En cuanto a los refrescos, Red Cola ya colocó dos sellos de advertencia en su envase oscuro. Una pieza esta visible al consumidor con una estatura superior a 1.70 centímetros, pero el resto de los envases están acomodados de forma en la que no se ven esas advertencias.

De hecho, la promoción de dos envases empaquetados solo muestra la cantidad de litros que contienen pero en absoluto la información calórica y azucares.

Se observó marcas de cátsup con etiquetas, envases volteadas, y lo mismo de mayonesas, incluyendo a las “bajas en calorías”. La gran mayoría carece de ese contenido que marca la reforma a la Norma Oficial Mexicana NOM-051 sobre especificaciones generales de etiquetado para advertir de forma clara y veraz sobre el contenido de nutrientes críticos e ingredientes que representan riesgos para la salud.

La mayor parte de los refrescos de sabores carecen de etiquetado, inclusive, Coca Cola está exhibida tanto en pasillos de paso obligado de los consumidores como en diversos anaqueles, cuando se exhibían, por lo regular, en una zona específica de bebidas no alcohólicas y alcohólicas.

Los dulces y frituras, por igual, tienen más grande la marca que los sellos de advertencia están mezclados con productos que carecen de ese contenido informativo. Los que sí tienen sellos y se encuentran cerca de las cajas de pago,están acomodados de tal forma que no se aprecian las etiquetas.

Hay tiempo de tolerancia para nuevo etiquetado; habrá sanciones en caso de incumplimiento: López-Gatell

Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, informó que de acuerdo con la NOM 051 existe un tiempo de tolerancia para etiquetar los productos; sin embargo, “en caso de incumplir están contempladas sanciones diversas que van desde el apercibimiento por escrito, hasta las multas o incluso la clausura”.

López-Gatell hizo un llamado a la población para denunciar las “insuficiencia de productos sin etiquetado o de productos que están escondidos en los anaqueles o volteados para que no se vea de manera clara los etiquetados de advertencia”.

El etiquetado, de acuerdo con Simón Barquera Cervera, director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública, resulta esencial ya que la falta de regulación de la comida chatarra y de los refrescos, bebidas azucaradas, provocan al año 100 mil muertes por diabetes

Y, en 10 años, se estima que habrá un millón de muertes por diabetes, convirtiéndose en una de las epidemias más grandes no solo en México sino en el mundo.

Con el etiquetado frontal de contenidos, dijo, el país se ahorrará más de 39 mil millones de pesos en cinco años de costos por enfermedades asociadas a la ingesta de productos engañosos y que causan enfermedades crónicas, entre estas, obesidad.

Todos esos esfuerzos de educación, de comer frutas y verduras, ingerir agua no han funcionado “por estrategias de mercadotecnia, falta de políticas públicas”.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud, 73 por ciento de las defunciones relacionadas con covid-19 tenían como base enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y obesidad.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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