CLEVELAND, EU.

El primer debate presidencial entre el mandatario estadounidense, Donald Trump, y su rival demócrata, Joe Biden, fue caótico, lleno de interrupciones y ataques mutuos, incluso fue calificado como el “peor debate presidencial de la historia” por el director de debates de la Universidad de Michigan, Aaron Kall.

Ambos candidatos dejaron de lado el debate sustantivo para atacarse “y pone en duda la viabilidad de los dos próximos debates”, añadió Kall.

Ni Biden ni Trump ganaron claramente la pelea, según Kall, pero el primero de ellos fue el más cercano a la victoria porque lleva ventaja en algunos estados clave y ahora podrá “mantenerla”.

ENCUENTRO

Trump y Biden se vieron las caras por primera vez en Cleveland, en el estado clave de Ohio, donde discutieron durante más de 90 minutos sobre algunos de los temas que más preocupan a los votantes, pero todos los intentos de profundizar en éstos acabaron frustrados por interrupciones o ataques personales.

“Es difícil poder pronunciar una sola palabra con este payaso”, llegó a decir el exvicepresidente Biden.

MUCHOS ATAQUES, POCA SUSTANCIA

Trump no paró de interrumpir a su contrincante a lo largo del debate, hasta el punto de que el moderador, el periodista Chris Wallace, tuvo que recordar al menos dos veces al mandatario que su campaña se había comprometido a respetar el tiempo concedido a cada candidato.

Biden se burló de Trump por “cotorrear” mientras él hablaba y en un momento le espetó un “¿podrías callarte?”; pero consiguió completar varios de los argumentos que había preparado y trató de dirigirse directamente a los votantes mirando a la cámara.

“Bajo este presidente, nos hemos vuelto más débiles, más pobres, más enfermos, más vulnerables y más divididos”, opinó Biden.

Trump tachó al comenzar el debate a Biden de “socialista” y “controlado” por la izquierda de su partido, y no tardó en llevar el debate al plano personal, al repetir su acusación –no demostrada– de que el hijo de su rival, Hunter, incurrió en “corrupción” al trabajar para una empresa gasera en Ucrania mientras su padre era vicepresidente.

Y Biden dirigió más insultos de los que recibió, al calificar al presidente de “mentiroso”, “racista” y de “no tener ni idea de lo que habla”.

INCERTIDUMBRE

El mandatario estadounidense se dedicó a reaccionar a lo que decía Biden que a intentar enviar mensajes claros a los votantes, y recalcó sus consignas de campaña favoritas: su defensa de todo lo relacionado con la ley y el orden, y que las elecciones de noviembre estarán “amañadas”.

“Es un fraude, y es una pena”, subrayó Trump, al insistir en su argumento de que el voto por correo favorece el fraude electoral, algo que múltiples estudios han demostrado que no es cierto.

“A lo que urjo a mis seguidores es a que vayan a los lugares de votación y observen todo muy cuidadosamente, porque es lo que tienen que hacer”, aseveró el presidente.

 

Esta nota originalmente se publicó en Vanguardia
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