La prepotencia política de los hermanos Flavio y Horacio Sosa Villavicencio es más que evidente en el municipio de usos y costumbres de San Antonio de la Cal, en donde, hasta este domingo 27 de septiembre, había un vacío de autoridad al vencer el nombramiento del comisionado municipal provisional, Alfonso Escobar Mateos.

Secreto a voces, pieza política de los hermanos Flavio y Horacio Sosa Villavicencio, Escobar Mateos fue nombrado por la Secretaría General de Gobierno el 27 de julio de 2020, hasta por sesenta días, derivado del fallo de la Sala Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Pero, este comisionado municipal provisional, no solo no cumplió la sentencia del Tribunal Electoral, al no crear las condiciones de estabilidad política para resolver el conflicto postelectoral en San Antonio de la Cal, sino que se dedicó a generar ingobernabilidad con intención de prolongar su permanencia, lo cual, para desgracia del pueblo podría ocurrir, si el generoso secretario General de Gobierno le otorga otro nombramiento.

Se sabe que, hasta ahora, el referido comisionado ha recibido más de nueve millones de pesos del Ramo 28, fondos 3 y 4, los cuales ni de chiste ha ejercido.

Por lo pronto, con la intromisión del Gobierno estatal y de los hermanos Sosa Villavicencio, San Antonio de la Cal está convulsionado, dividido y confrontado.

Hasta la Secretaría de Salud Estatal le ha favorecido al comisionado, ordenando la suspensión de asambleas y todo tipo de reuniones masivas, pero de los grupos ciudadanos, no las que convoca la alcaldesa cómplice de Escobar Mateos.

 

Información de Jaime Méndez Pérez / Agencia JM
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