Nueve meses después de su irrupción en China y que se expandiera por todo el mundo, la pandemia de COVID-19 sobrepasó el millón de muertes, entre múltiples rebrotes de casos en varios países de Europa que ya habían sufrido una primera ola devastadora.

En total, se confirmaron oficialmente un millón nueve decesos en el mundo, de un total de 33 millones 18 mil 877 casos detectados, mientras que 22 mil 640 mil 48 personas sanaron, según las autoridades.

Los meses que han transcurrido desde que China anunció, en enero, la existencia de un nuevo coronavirus, y desde que el 11 de marzo la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretara la pandemia por el virus SARS- CoV-2, han revelado estrategias deficientes de los liderazgos en países como Estados Unidos, Brasil, México, Nicaragua, y eso se refleja en los números.

También han sido testigos del “apagón” mundial: se cerraron vuelos en Europa, igual que las fronteras. Estados Unidos hizo lo propio, en coordinación con Canadá y México. En Latinoamérica ocurrió algo parecido, excepto en Brasil.

No hubo carnaval de Venecia, y el de Río de Janeiro apenas la libró. La pandemia fue un golpe durísimo al turismo en Semana Santa. Se suspendieron los actos religiosos masivos. Las elecciones presidenciales del 3 de noviembre en Estados Unidos se verán enmarcadas por el Covid-19, que llevará a miles a votar por correo, en una situación inédita que el presidente Donald Trump no ha dudado en aprovechar para denunciar, sin pruebas, fraude por adelantado.

Las regiones más afectadas en número de decesos son América Latina y el Caribe (341 mil 32 decesos y 9 millones 190 mil 683 casos), Europa (229 mil 945 y 5 millones 273 mil 943) y Estados Unidos y Canadá (214 mil 31 y 7 millones 258 mil 663).

Estos datos fueron presentados por agencias de prensa, según datos oficiales. El registro de la Universidad Johns Hopkins, otra de las fuentes de referencia, pero lenta en la carga de datos, contabilizaba 996 mil 84 víctimas fatales, hasta ayer por la noche.

En Gran Bretaña, al tiempo que las autoridades trataban de contener los brotes de COVID-19 en las universidades británicas, algunos estudiantes se quejaron de hallarse “presos” en sus dormitorios y los políticos debaten si deberían permitir a los jóvenes ir a casa durante el periodo navideño.

En tanto, los hospitales en las regiones de París y Marsella, en Francia, están retrasando algunas operaciones programadas para liberar espacio para los pacientes con COVID-19, mientras el gobierno galo intenta detener una marea creciente de infecciones por coronavirus, dijo ayer domingo el ministro de Salud.

Mientras los restaurantes y bares de Marsella se preparaban para cerrar por la noche durante una semana como parte de las nuevas restricciones ante un posible rebote en los casos de coronavirus, el ministro de Salud, Olivier Veran, insistió en que el país no planea nuevos cierres.

En tanto, Brasil registró 14 mil 318 casos adicionales confirmados de coronavirus en las últimas 24 horas y otras 335 muertes, dijo ayer domingo el Ministerio de Salud. El país sudamericano registra más de 4.7 millones de casos oficiales de Covid-19 desde que comenzó la pandemia, mientras que la cifra de muertos asciende a 141 mil 741.

 

Esta nota originalmente se publicó en Vanguardia
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