El usuario final, son las empresas de metalmecánica, comerciantes, agrícola o manufactura, que han tenido la necesidad de invertir en su infraestructura tecnológica.

Muchas empresas han estado invirtiendo en remodelar su cableado estructurado, en equiparse con telecomunicaciones para enlazarse con todas sus sucursales. Hay invertirlo en mejorar el equipo de cómputo que tienen, en teleservicios, administración, equipo de software, y toda esta inversión requiere apoyo, esto señaló Ricardo Burciaga, consejero de la Canieti Coahuila-Durango.

“Una de las actividades que se tienen como Canieti es que se beneficien a los usuarios de las empresas socias para que de manera conjunta, con sus clientes, puedan encontrar la dinámica de que consolide la inversión en tecnología y se pueda tener una continuidad de trabajo y negocios con sus clientes. De ahí que existen formas para que los agremiados puedan invitar a sus usuarios para invertir en tecnología”, señaló.

De acuerdo a Canieti, dentro de la modernización tecnológica que requieren las empresas en la Comarca Lagunera, para ser más competitivos, vender más y mejor, ahora con la pandemia las necesidades se potencializan.

“Hay la firme intención de consolidar de abrir oficinas en el extranjera para hacer el vínculo de poder vender en otros lugares, comenzando en Dallas, Silicon Valley».

Se refirió que en el Tratado Comercial México-Estados Unidos y Canadá, existen diferentes rubros más allá del sector automotriz, que le dan ventaja a México como es la tecnología, telecomunicaciones y tecnología de la información; aeroespacial, que se pueden aprovechar diversos convenios que se tienen con las contrapartes en Estados Unidos y Canadá, esto lo expresó Hugo Montoya, presidente de la Canieti.

Inclusión tecnológica en adultos mayores

Por otro lado, la Canieti refiere que si bien, la pandemia por el covid-19 ha acelerado la adopción de la tecnología, también ha hecho evidente la brecha en infraestructura, accesibilidad y habilidades para moverse en el entorno digital; lo que ha impedido que sus beneficios no lleguen a toda la población.

Por ello, se destacan los retos que se tienen para impulsar la inclusión digital de las personas adultas mayores, como el que deben aprovechar la tecnología como herramienta para mejorar la salud, así como su capacidad funcional para que las personas sigan participando activamente.

Tomar en cuenta los principios de la ONU para las personas de edad avanzada, independencia, participación, cuidados, autorrealización y dignidad. Educación y programas públicos que garanticen las habilidades digitales de este nicho de población. La inclusión como oportunidad y diversidad en los equipos de trabajo para enriquecer y facilitar el uso de las tecnologías para toda la población.

Considerar la conectividad, las habilidades digitales y el contenido accesible; como aspectos fundamentales en cualquier proceso.

De igual forma, cómo la tecnología sirve para aumentar el ejercicio de los derechos y sobre todo las capacidades. Por ello, la alfabetización digital es un tema indispensable para abordar en todos los sectores para reducir brechas de género, de edad, educativas e incluso en la discriminación laboral.

Asimismo, la Canieti destaca la importancia de contar con trámites que faciliten su realización a través de la tecnología con procesos sencillos y adaptables a todas las edades.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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