Las autoridades financieras del país anunciaron un nuevo paquete de apoyos y reestructura de créditos para los clientes de la banca afectados por el Covid-19, aunque con condiciones, como la inclusión en el pago del servicio de la deuda y marcas en el Buró de Crédito, dependiendo de la morosidad en su historial.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) dieron a conocer que las nuevas medidas permitirán una reducción de 25% en el pago de créditos, bajas en tasas de interés, aumento en los plazos para solventar el compromiso y quitas de capital; sin embargo, no es obligatorio que los bancos lo tomen.

Para que un acreditado vuelva a tener un periodo de gracia, deberá pagar el mínimo que tenía que hacer tras el término del primer programa de apoyo.

Así se reactivará la extensión del apoyo para cualquier cliente y deuda bancaria.

Por ejemplo, para una tarjeta de crédito, los bancos se pondrán en contacto con el cliente para recordarle que la fecha de pago mensual está por vencer.

Le indicarán el monto a pagar del mes, y lo invitarán a saldarlo, si es que está interesado en activar un plazo adicional, que podría ser de dos meses.

Con el pago, el siguiente paso será comunicarse por teléfono al banco para que le den un número de folio.

No obstante, el deudor podrá depositar cualquier cantidad durante el periodo de gracia.

Además, en esta ocasión, el Buró de Crédito marcará a los deudores con varios grados.

Es decir, si se acoge a este beneficio no tendrá un tache si estaba al corriente, de lo contrario tendrá una “marca suave”.

El nuevo apoyo se da en el contexto del relanzamiento de la economía, dijo el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, al justificar que en ese contexto las familias y empresas necesitan financiamiento y créditos.

Con el nuevo programa, la idea es disminuir en 25% la deuda de los acreditados y que bajen las tasas de interés, dijo al presentar el nuevo programa.

Lo anterior, abundó, implicará ampliar el plazo remanente hasta en 50% del original, así como disminuir la tasa de interés y quitas de capital.

El presidente de la CNBV, Juan Pablo Graf, dijo que las reestructuras se deben basar en una nueva capacidad de pago.

Respiro para deudores

En septiembre terminó el programa para diferir el pago de créditos contratados con la banca comercial que lanzó la Asociación de Bancos de México (ABM) a finales de marzo.

Este plan surgió con el fin de apoyar a los afectados por la recesión económica causada por la emergencia sanitaria por la pandemia del Covid-19.

Ayer la SHCP y la CNBV informaron los detalles para una segunda ronda de apoyos.

El titular de la Secretaría de Hacienda informó que por la primera facilidad de emergencia, se reestructuraron más de 8 millones de créditos, casi 17% de la cartera bancaria privada.

Sin embargo, reconoció que la persistencia de la pandemia del Covid-19 será mayor a lo previsto y se tiene que extender el programa, para lo cual se requieren mantener las facilidades regulatorias a instituciones de crédito para que sigan con el apoyo a deudores y familias sin afectar su capitalización.

Otra medida que se agrega es que las empresas podrán abrir cuentas y contratación de créditos, sin ir a sucursal; además, se eliminan los límites para la contratación de créditos y apertura de cuentas de identificación simplificada para sociedades financieras populares.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Universal
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