El agricultor Jaime Torres fue dado de alta, luego de resultar lesionado durante un enfrentamiento de campesinos y elementos de la Guardia Nacional tras una protesta en la presa La Boquilla, en Chihuahua, en el que murió su esposa, Yésica Silva.

En su primera declaración a medios de comunicación, negó haber estado armado y que hubieran disparado contra los uniformados esa noche, luego de que la Guardia Nacional afirmó que los oficiales dispararon en respuesta a una agresión armada.

Añadió que no escuchó los disparos esa noche y que incluso no recuerda los detalles del hecho.

Acompañado de sus tres hijos, indicó que su vehículo no se atravesó en el convoy de la Guardia Nacional y negó una provocación de su parte. Acusó que le dispararon por la espalda, pero recalcó que no recuerda detalles porque «todo fue muy rápido».

«Nosotros veníamos en caravana de Boquilla (…) todos los agricultores teníamos una leyenda ´Sin agua no hay vida´ cuando veníamos pasando de Delicias pasó un carro, un carro chico con la leyenda ´Sin agua no hay vida´. Que lo iban custodiando dos camionetas de la Guardia Nacional.
“El carrito bajó a una intersección y nosotros lo seguimos para ver qué estaba pasando, para brindarle ayuda, porque venía la leyenda de nosotros. Cuando me empezaron a disparar. Mis compañeros iban muy cerca, detrás de nosotros», dijo.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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