Científicos mexicanos han secuenciado 217 genomas completos de personas afectadas en todo el país con Sars Cov-2 para determinar qué vínculo tiene en las enfermedades crónicas en su grado de severidad, informó Ernesto Ramírez González, titular de la Unidad de Desarrollo Tecnológico e Investigación Molecular del InDRE.

La investigación se extenderá con equipos científicos de San Diego para efectuar un proyecto en la frontera, analizado el flujo e intercambio de los grupos del circulantes, y lo mismo, próximamente, se harán con la frontera sur que también tiene un flujo por el país y por Estados Unidos, en el que colaborará la Organización Panamericana de la Salud.

Si bien, en China surgió el nuevo coronavirus , el tipo de cepa prevalente en México y en Latinoamérica básicamente provienen de Estados Unidos y Europa, como lo demuestra la base de datos abiertos de GISAID, una iniciativa científica mundial donde se encuentran todas las secuenciaciones mundiales.

“Queremos secuenciar (con científicos de San Diego) mil genomas para tener un análisis más robusto y tener mayor claridad de lo que está ocurriendo en el país“, precisó.

Esto es independiente al hecho de que las investigaciones “a nivel internacional, hasta el momento, no han reportado que exista una mutación o un marcador molecular que esté asociado con la severidad”.

En México, hasta el momento, también se está viendo que no existe severidad del virus con los padecimientos crónicos, pero efectuarán un trabajo más robusto, porque es preciso identificar cambios por el lado de Sudamérica.

A principio de la pandemia, se identificaron desde marzo cinco grupos, con sus 17 linajes, circulantes en el país y actualmente esos grupo se redujeron a tres, G, GH y GR que coinciden con los que está presente en Estados Unidos y en Europa.

Pero en el sur del país, abundó, se detectó al principio que en Veracruz, Puebla, Tlaxcala se dio una mayor circulación de la cepa asiática(S, L).

“Estos se presentaron al inicio de la pandemia pero en la actualidad la secuencia de la cepa es similar a lo que se reporta en el resto del país”

En esta investigación también participan los institutos nacionales de Enfermedades Respiratorias, el de Medicina Genómica, del Seguro Social, de la UNAM y la red de laboratorios del InDRE.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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