El ministro del Gabinete de Seguridad Institucional de la Presidencia de Brasil, Augusto Heleno Ribeiro, acusó a los gobiernos de otros países y personalidades extranjeras de mentir sobre la devastación del Amazonas con la intención de «derribar» al presidente Jair Bolsonaro.

«No podemos admitir e incentivar que naciones, entidades y personalidades extranjeras, sin pasado que les dé autoridad moral para criticarnos, tengan éxito en su objetivo principal, obviamente oculto, pero evidente para los no inocentes, que es perjudicar a Brasil y derribar el gobierno de Bolsonaro», afirmó Ribeiro,un general de la reserva del ejército brasileño.

La declaración fue hecha en una inédita audiencia pública virtual convocada por la Corte Suprema de Justicia para discutir la política ambiental del gobierno de Bolsonaro, especialmente la falta de acciones para mitigar los cambios climáticos, y en la que ese lunes se pronunciaron varias autoridades.

El ministro del Gabinete de Seguridad Institucional aprovechó su intervención para referirse a las presiones que ha sufrido Brasil en las últimas semanas por los incendios en la mayor selva tropical del mundo por parte de gobiernos, ONG, bancos internacionales y hasta las propias empresas brasileñas.

Pese a que los incendios en la Amazonas se redujeron con respecto al año pasado, y este año han sido más graves en el Pantanal, su número aún es elevado y justifican los ataques de los ecologistas a Bolsonaro, acusado de incentivarlos por su retórica antiambientalista y por sus políticas de explotación de la selva.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, reiteró el viernes su rechazo a la ratificación del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) por motivos medioambientales, entre los que citó una política ambiental omisa frente a la destrucción de la Amazonas.

Varias organizaciones no gubernamentales lanzaron este lunes una campaña para boicotear productos cárnicos que la Unión Europea importe de Brasil por considerar que los productores promueven la deforestación de la Amazonas para aumentar sus áreas de cría.

Ribeiro, que no citó ningún país en particular, afirmó que algunos brasileños se alían con «extranjeros que jamás pisaron la Amazonas y solo la conocen en fotografías» para presentar a Brasil como el «villano» de la deforestación y del calentamiento del planeta.

«Peor: usan argumentos falsos, números fabricados y manipulados y acusaciones infundadas para perjudicar Brasil», aseguró el ministro, para quien esa campaña es comandada por grupos internacionales incómodos con el gobierno del mandatario.

Los incendios del Amazonas continuaron pese a la pandemia de coronavirus en el país. (AFP / Archivo)

Según el ministro, grupos con intereses políticos en Brasil y sus aliados externos alegan que el Gobierno de Bolsonaro no hace nada para combatir los crímenes ambientales porque hasta hoy no admiten «la alternancia de poder», en referencia a la toma de protestas del mandatario de extrema derecha tras 13 años de gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) con Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff.

«Se sienten cada vez más distantes de la posibilidad de volver al comando del país y retomar la catastrófica obra que condujeron por tres décadas, no consiguen omitir sus pensamientos obtusos», dijo Ribeiro. «Es necesario dejar claro que el Amazonas nos pertenece y nos fue legada grandiosa y codiciada gracias al heroísmo y la obstinación de nuestros antecesores».

Ribeiro recurrió al viejo argumento de los militares brasileños según el cual los países desarrollados cuestionan la soberanía de Brasil en la mayor selva tropical del mundo para poder apropiarse de ella.

El mismo argumento ha sido usado por Bolsonaro, quien la semana pasada definió su gobierno como un «ejemplo para el mundo» en materia de protección ambiental y afirmó que los países que protestan por los incendios forestales «ya quemaron todo».

Según Ribeiro, no hay «comprobación científica» de que el aumento de los incendios en la Amazonas fuera causado por omisiones del Gobierno. «En realidad se trata de fenómenos naturales que la acción humana es capaz de impedir», dijo.

Las audiencias para discutir la política ambiental brasileña, que se extienden hasta el martes, fueron convocadas por el magistrado Luis Roberto Barroso, el instructor de un proceso en la Corte Suprema entablado por cuatro partidos de izquierda y que cuestiona la decisión del gobierno de no usar los millonarios recursos con que cuenta en un fondo creado para mitigar los cambios climáticos.

En su pronunciamiento, el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, alegó que el gobierno congeló los recursos del Fondo del Clima desde mayo de 2019 porque esperaba la aprobación del nuevo marco de saneamiento del país, aprobado por el Congreso hace dos meses, que era su prioridad en cuanto a cambios climáticos.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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