El subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio indicó que en caso de un rebrote de la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2, que causa la enfermedad covid-19, que pueda afectar nuevamente a la economía, el gobierno federal utilizará el endeudamiento como segunda línea de defensa.

Durante su participación en el Encuentro Asegurador 2020, organizado por la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros(Amis), Yorio aseguró que, en un principio, las autoridades evitaron a toda costa recurrir a una deuda adicional en medio del paro total del consumo y del cierre de los sectores, por lo que la Secretaría de Hacienda decidió “guardar la carta del endeudamiento como una segunda línea de defensa” en caso de un rebrote en el país y en donde se deban tomar acciones más agresivas para los temas económicos.

Agregó que, durante la emergencia sanitaria, fue necesario recurrir a un reordenamiento del gasto y utilizar “recursos ociosos” que se encontraban dentro de fondos de estabilización, ya que no se podía sacrificar la inversión social ni en infraestructura dentro de una restricción presupuestal y un espacio fiscal reducido, por lo que se priorizó el gasto en salud e inversión.

Por lo que también se optó por no mover la deuda del país, la cual mencionó, se elevó de manera importante durante los últimos 10 años, de acuerdo con los Requerimientos Generales de Política Económica, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, se ubicará en 53.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2021.

“El costo de la deuda en México es alto todavía. La tasa de referencia está en 4.5 por ciento, mientras que en los mercados internacionales está entre 3 y 5 por ciento, y eso podría encarecer además las finanzas públicas hacia el futuro. Lo que tratamos de hacer fue tratar de no impactar a las generaciones futuras de mexicanos con un costo del endeudamiento que tomáramos en este momento”, explicó.

Agregó que México en comparación con otros países, fue más lento en el ajuste de su política monetaria, con cortes inclusive más pequeños que otras economías.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

Compartir

Dejar respuesta