CIUDAD DE MÉXICO

El reclamo del estado de Texas por el adeudo mexicano de agua, la investigación sobre la muerte de una persona en Chihuahua tras la toma de instalaciones de la presa La Boquilla y la reiteración en señalar a políticos inmersos en la resistencia al trasvase, fueron este jueves objeto de atención presidencial.

De entrada, la petición del gobernador de Texas, Greg Abbot, al secretario de Estado estadunidense, Mike Pompeo, para exigir el pago de agua de México como parte del tratado internacional en la materia, era previsible para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador quien esta mañana insistió en que registra entre 80 y 85% de cumplimiento y en señalar que el problema radica en el conflicto de agricultores que impiden los trasvases en Chihuahua.

Para el presidente López Obrador, el movimiento de agricultores -que acusa de estar políticamente manipulado- tenía el propósito de meter a su administración en un conflicto con Estados Unidos. Su táctica fue alargar la situación como parte de un plan para “sacar raja político electoral” a favor de un partido.

Esa posición y la del control caciquil del agua ha sido constante en las alocuciones presidenciales desde hace meses, cuando inició la resistencia chihuahuense al cumplimiento del acuerdo.

“Ha habido muchas reuniones en Gobernación desde hace seis meses con todos. Y era ganar tiempo y prácticas dilatorias para llevar la situación hasta la pérdida lamentable de la vida de una señora y a lo que también ya hizo el gobernador de Texas”, expresó hoy el mandatario en su conferencia de prensa dictada desde Palacio Nacional.

El pasado 9 de septiembre, varios contingentes desalojaron a elementos de la Guardia Nacional y tomaron la presa La Boquilla. Tras la movilización, un tiroteo hasta ahora no suficientemente explicado, resultó en la muerte de una mujer y la hospitalización de su marido por heridas graves, un matrimonio que habría participado en las protestas.

Respecto a esto último, el mandatario dijo que se ha concluido la investigación sobre los hechos y que en breve se dará un informe al respecto.

Una vez más, el presidente sostuvo que está garantizado el abasto del agua para los agricultores, y en diferentes oportunidades reiteró los intereses políticos que asegura hay en la zona.

En cuanto al pago de agua y dada la presión del gobernador texano, el presidente López Obrador se mantuvo en que cumplirá y, por primera vez, anticipó que, en caso de que el conflicto en Chihuahua lo impida, pedirá la solidaridad de otros estados del norte.

“Estamos buscando resolverlo incluso con la solidaridad de otros estados del Norte que ya ayudaron. Si en octubre vemos que nos falta, yo hablaría con los productores directamente de otros estados para cumplir el acuerdo y nosotros nos comprometeríamos a ayudarlos”, sentenció el presidente.

 

Esta nota originalmente se publicó en Vanguardia
Compartir

Dejar respuesta