Al final del segundo trimestre de 2020, los empresarios en las cuatro regiones del país reflejaron un ligero mayor optimismo hacia los meses por venir; sin embargo, la recuperación que tengan sus empresas dependerá de la evolución del pandemia del coronavirus y en cada región, del impacto que esto tenga en sus actividades económicas, informó el Banco de México (Banxico).

De acuerdo con el Reporte sobre las Economías Regionales, con relación a la demanda por los bienes y servicios que ofrecen las empresas, luego del deterioro significativo en las expectativas a 12 meses de los directivos empresariales consultados entre el 23 de marzo y el 23 de abril de 2020 para el Reporte correspondiente al primer trimestre, los resultados del más reciente programa de entrevistas, que se implementó entre el 22 de junio y el 16 julio, indican que se registró cierta mejoría en dichas expectativas en todas las regiones del país.

Durante la presentación del reporte, el director general de Investigación Económica del Banxico, Daniel Chiquiar, indicó que si bien las expectativas de los empresarios aún están niveles bajos, éstas mejoraron.

La evolución de los Índices Regionales de Pedidos Manufactureros y No Manufactureros entre mayo y agosto sugiere una mejoría en las expectativas de esos sectores para los siguientes tres meses en todas las regiones del país.

Con relación a la demanda por los bienes y servicios que ofrecen, luego del deterioro significativo en las expectativas a doce meses de los directivos empresariales consultados entre marzo y abril, en el levantamiento más reciente entre empresarios se registró una mejoría en dichas expectativas en todas las regiones del país.

En cuanto a las expectativas sobre el número de trabajadores que laboran en las empresas y la inversión en activos fijos, en el segundo trimestre los indicadores continuaron ubicándose por debajo de 50 puntos, excepto en el centro norte en el caso de la inversión.

Chiquiar explicó que no se puede tener certeza del ritmo de recuperación, ni de qué regiones estarán más favorecidas, pues dependerá de la evolución de la pandemia; no obstante, se ha observado una mejoría en las regiones que tienen una actividad manufacturera, puesto que las actividades se han reiniciado, mientras que en el sur al ser una zona más dependiente del turismo y del consumo, muestra más rezago.

Riesgos

En este contexto, los principales riesgos que los directivos empresariales identificaron como limitantes para la actividad económica se relacionan con la posibilidad de que se prolonguen o se intensifiquen las medidas de distanciamiento social ante el surgimiento de rebrotes, con el consecuente impacto sobre la actividad económica.

Asimismo, que continúen deteriorándose los indicadores de seguridad pública, que la recuperación del nivel de empleo sea más lenta que la anticipada, y que continúe el ambiente de incertidumbre interna que ha afectado a la inversión.

En contraste, lo que podría favorecer la actividad económica es que las medidas implementadas resulten efectivas para atenuar la propagación de la pandemia en el país, y que esta se disipe antes de lo esperado, y que los estímulos que se han otorgado en diferentes ámbitos contribuyan a la protección del empleo y la planta productiva.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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