Mulán es sin duda uno de los clásicos favoritos de Disney, pues luego de que la película animada se estrenara en el año 1998, rápidamente se convirtió en una de las mejores historias contadas por La Casa del Ratón, pues se trata de la valentí, fuerza y coraje de una joven que arriesga su propia vida en batalla con tal de salvar a las personas que ama.

Este viernes 4 de septiembre Disney estrenará vía streaming en Estados Unidos la versión live action de la película. Pero, ¿sabías que la sorprendente heroína pudo existir en la vida real? Aquí te contamos cuál es la leyenda china que inspiró la historia.

La leyenda de Hua Mulán es un referente cultural muy importante para China e incluso, es posible que la balada original en la que se contaba la historia de la mujer que decidió unirse al ejército para salvar a su padre pueda tratarse de una historia real.

Se ha comentado que Disney el live action está más apegado a la leyenda original que la película animada, y en éste se contará la historia de una verdadera guerrera que se gana su lugar por sus propios méritos dentro de una sociedad machista, tal como en la balada de Mulán, cuyo registro más antiguo data del siglo VI.

La balada de Hua Mulán

El poema ha sido adaptado varias veces y ha sufrido modificaciones; sin embargo, los fragmentos originales que se conservan narran la historia de Hua Mulán, una mujer que decide unirse al ejército durante la dinastía para salvar a su padre de la muerte, pues cuando el emperador recluta a los hombres para defender China de los invasores, su único hermano es aún un niño.

En la leyenda, el acto de Mulán es honorable y ella está preparada para lo que se le avecina, pues su padre se encargó de entrenarla en las artes marciales y el combate. La heroína parte a la guerra con convicción, preparación y con el permiso de sus padres.

En la balada, Hua Mulán es mejor guerrero que sus compañeros y se queda combatiendo junto a ellos por 12 largos años, y tal fue su desempeño durante ese tiempo defendiendo al imperio, que el emperador la recibió con grandes honores y fue invitada a ocupar un puesto oficial dentro del gobierno.

«De vuelta, es recibida por el Hijo del Sol, que se sienta en la Sala de los Resplandores. Le concede medallas por sus méritos muchos, le ofrece alas de pato crujientes por millares. El Khan le ha preguntado qué quiere hacer ahora. ‘Mulán no necesita honores oficiales, dame un burro robusto de cascos bien ligeros y envíame de vuelta a casa de mis padres’.»

A su regreso, la guerrera es recibida por sus padres, hermano y hermana con gran alegría. Ella por fin se desprende de su ropa de guerrero y vuelve a sus hábitos de dama.

En una visita a sus compañeros del ejército todos se muestran sorprendidos, pues en todos los años en que cabalgaron y lucharon juntos, nadie pudo percatarse de que era una mujer.

«Las patas del conejo saltan más, los ojos de la hembra son algo más pequeños, mas cuando ves un par corriendo por el campo, ¿quién logra distinguir la liebre del conejo?» Responde ella y termina así la historia de la heroína.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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