Por primera vez desde que empezó el sistema de semáforo epidemiológico para la nueva normalidad por la pandemia de COVID-19, el 29 de mayo pasado, un estado pasó al color amarillo: Campeche, de acuerdo con la actualización presentada este viernes en la conferencia vespertina de salud.

Eso significa que el riesgo de contagio ya es “medio”, por lo que todas las actividades laborales en Campeche vuelven a estar permitidas y los espacios públicos al aire libre se abren de forma regular. No obstante, los espacios cerrados deben seguir teniendo aforo reducido, y en todas las actividades que se realicen se deben mantener medidas de precaución, higiene y máximo cuidado de poblaciones vulnerables.

“Sí hay esperanza porque esta epidemia está ya llegando a niveles en donde estamos descendiendo la curva epidémica, la velocidad de los contagios está disminuyendo y queremos llegar al menor de los niveles de contagio y de los riesgos epidémicos”, señaló el director general de Promoción de la Salud, Ricardo Cortés, al presentar el primer estado en amarillo.

Mientras tanto, para las próximas dos semanas, del 10 al 23 de agosto, otros 25 estados se mantienen en naranja con riesgo de contagio alto, incluyendo a la Ciudad y al Estado de México.

Seis estados permanecen en semáforo rojo y riesgo máximo, sin que se permitan actividades que no sean esenciales: Baja California Sur, Nayarit, Colima, Zacatecas, Aguascalientes e Hidalgo.

Los estados que pasaron de rojo a naranja son Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Jalisco, Yucatán y Tabasco. Mientras que Aguascalientes ya estaba en naranja y volvió a rojo.

El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell agradeció al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y a los matemáticos de la UNAM que colaboran en la elaboración del semáforo epidemiológico para evaluar diversos parámetros registrados en cada estado y determinar su color.

Esta nota originalmente se publicó en Animal Político
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