La decisión del congreso de Oaxaca para prohibir la venta de alimentos y bebidas azucaradas a menores de edad pondrá en riesgo a 58 mil pequeños comercios en al entidad, dijo Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).

“Estamos muy sorprendidos de que estos 34 jinetes del apocalipsis hayan votado por ponderar a mayor pobreza a Oaxaca. Es increíble el nivel de insensibilidad, están anteponiendo su agenda política a lo que dice la agenda federal”, dijo el representante en entrevista con MILENIO.

Rivera hizo un llamado a las autoridades a que se convoque a más discusión sobre el tema incluyendo, dijo, a quienes están a favor de la medida a fin de lograr encontrar una fórmula para combatir los índices de sobrepeso y obesidad.

“Estos productos son de alta demanda. No es que el comerciante lo quiera vender, es que el consumidor lo pide. Hay una huella de consumo instalada. Esa huella no se va a cambiar por un decreto, con esto lo que va a venir es más corrupción”, señaló.

Aseveró que en la práctica el control de esta medida será muy difícil y se promoverá la informalidad, la inseguridad, la especulación, el desabasto, y que con ello los negocios perderán oportunidades comerciales.

“El motor de ventas del canal tradicional es en parte el refresco. Cuando un menor va a comprar un refresco a la tienda, los manda la familia, principalmente. Es un consumo social. Hay que cambiar ese consumo porque hay un exceso, pero hay que ver como, pero no con una prohibición comercial”, afirmó.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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