Foto ilustrativa

La portavoz del Comité de Investigación de Rusia, Svetlana Petrenko, ha anunciado la apertura de una investigación a raíz del hallazgo de restos de casi cincuenta personas en una fosa común en la región de Pskov, al noroeste del país, según lo recoge un comunicado del que se han hecho eco este lunes medios locales.

Concretamente, se han exhumado los cuerpos de 46 personas —37 hombres y nueve mujeres— que presentan orificios de bala en la cabeza. Se cree que habrían sido víctimas de ejecuciones masivas nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

La fosa está situada cerca del pueblo Moglino, donde en ese período hubo un campo de concentración de la Alemania nazi.

Petrenko argumenta que los delitos basados en una ideología de supremacía racial no prescriben, por lo que el organismo que representa ha abierto una causa penal por cargos de genocidio. Asimismo, indicó que el Comité de Investigación seguirá indagando los crímenes cometidos por los nazis y sus colaboradores.

Entre 1941 y 1944, más de 3.000 prisioneros de guerra soviéticos y civilespertenecientes a diversos grupos étnicos y religiosos fueron ejecutados en dicha localidad y otros lugares de Pskov por los guardias estonios de los campamentos, según archivos que el pasado mes de noviembre desclasificó el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB).

El año pasado las autoridades de Estonia propusieron restaurar un monumento a un soldado de las Waffen-SS, decisión que Moscú tildó de «provocación» y de «afrenta a la memoria de quienes murieron luchando contra los nazis».

Esta nota originalmente se publicó en RT en español
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