Un total de 26 inmuebles habitacionales que resultaron afectados con los sismos de 2017, en Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca, son rescatados por especialistas mexicanos a partir de técnicas tradicionales de construcción istmeñas.

Se trata de técnicas que habían caído en desuso y que incluyen la elaboración de muros de adobe, estructuras antisísmicas hechas con madera de grisiña o huanacaxtle, así como impermeabilizados basados en cal, entre otros métodos.

De acuerdo con el arquitecto Gustavo Donnadieu Cervantes, del Centro INAH Oaxaca, se han atendido inmuebles cuya antigüedad se remontan a la época virreinal y a los siglos XIX y XX, la mayoría ubicados en Santo Domingo Tehuantepec; otras se localizan en los municipios de Juchitán, Ciudad Ixtepec y Jamiltepec.

La iniciativa, coordinada por Donnadieu Cervantes y Marisela Navarro Aguilar, suma también cuatro viviendas históricas restauradas por el INAH en Tehuantepec, con apoyo financiero de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca. A la fecha, el programa suma un total de 178 viviendas identificadas, registradas y diagnosticadas.

“Ha sido un proceso”, afirma Donnadieu, con los ciudadanos que poseen viviendas tradicionales o históricas; en los días inmediatos al sismo, la gente simplemente buscaba demoler todo aquello que no fuera concreto o metal. “En una ocasión tuvimos que pararnos frente a las máquinas para contener a un particular que estaba por desmantelar su propiedad”, dice.

Los inmuebles son atendidos por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), con supervisión del INAH. El programa incluye tres fases: una, que identifica viviendas históricas o de arquitectura tradicional vulneradas por el sismo.

“Luego viene la obtención y/o gestión de fondos para atender tales viviendas, para luego, en un tercer momento, brindar asesoría técnica a los propietarios cuyos inmuebles inicien obras de restauro, incluso, si lo hacen con recursos obtenidos por los particulares”.

Esta nota originalmente se publicó en El Heraldo de México
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