El gobierno de Inglaterra implementó de nuevo las restricciones a la vida social en una franja del norte del país, debido a un incremento en los contagios de coronavirus.

El secretario de Salud, Matt Hancock, indicó que a partir de la media noche las personas no deberían reunirse en el área metropolitana de Manchester, la segunda más grande de Inglaterra. La misma orden se aplica a las áreas circundantes de los condados de Lancashire y West Yorkshire.

“Las reuniones familiares y la falta de distanciamiento social son una de las causas de esta creciente tasa” de casos de coronavirus en Gran Bretaña, manifestó Hancock. El número de infecciones diarias ha comenzado a subir recientemente tras semanas de descender.

El gobierno alargó de siete a 10 días el período de aislamiento al que deben someterse las personas que den positivo a coronavirus.

Los expertos de salud pública británicos sostienen que hay indicios de que el virus puede propagarse incluso más de una semana después de la aparición de síntomas.

“Los enfermos de covid-19 con síntomas leves y en vías de recuperación tienen una posibilidad pequeña pero real de contagio entre siete y nueve días después de sufrir la enfermedad”, dijeron.

La cuarentena de siete días impuesta hasta ahora en Gran Bretaña estaba entre las más breves de Europa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que quienes tengan síntomas o hayan dado positivo se aíslen por lo menos 10 días.

El gobierno británico se ha expresado alarmado por las altas tasas de infección en los países vecinos. La semana pasada Gran Bretaña reinstauró un período de cuarentena obligatoria de 14 días para todo el que venga de España, y las autoridades han mencionado la posibilidad de extender eso a otros países.

Hancock expresó que “vemos una segunda ola surgiendo por toda Europa, y tenemos que hacer todo lo posible para evitar que llegue a nuestras tierras y para enfrentarla”.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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