Pfizer, la farmacéutica estadunidense, obtuvo ganancias netas por 6 mil 828 millones de dólares, 24 por ciento menos respecto al año anterior, cuando registró 8 mil 929 millones, esto ante una menor demanda de algunos medicamentos debido a la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2, que causa la enfermedad covid-19.

Los ingresos del fabricante de Viagra, bajaron 10 por ciento y se situaron en 23 mil 829 millones de dólares, frente a los 26 mil 382 millones que ingresaron en el primer semestre del año pasado.

Respecto a las ganancias netas por acción, Pfizer cosechó 1.22 dólares por cada título, por debajo de los 1.56 de los primeros seis meses de 2019, lo que supone una baja de 22 por ciento.

En cuanto al segundo trimestre, el más seguido por los analistas de Wall Street, la firma ganó 3 mil 426 millones de dólares, 32 por ciento menos que el pasado año, cuando en este mismo periodo obtuvo un beneficio neto de 5 mil 46 millones de dólares.

Pfizer también redujo sus ingresos trimestrales en 11 por ciento y pasó de facturar 13 mil 264 millones de dólares en el primer trimestre de 2019 a 11 mil 801 en 2020.

La ganancia trimestral neta por acción fue de 0.61 dólares, 31 por ciento menos que en los tres primeros meses de 2019.

En un comunicado, el presidente y primer ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, dijo que siguen «totalmente comprometidos» en hacer frente al desafío de salud pública que representa la pandemia a través del desarrollo de herramientas para prevenir y tratar el virus.

«Nuestros investigadores y científicos han hecho importantes avances para desarrollar una vacuna efectiva, aunque todavía queda trabajo significativo por hacer», apuntó Bourla, que destacó el trabajo en el campo de la manufacturación, relevante para la distribución de una potencial vacuna contra el covid-19.

Pfizer y la compañía alemana biotecnológica BioNTech comenzaron recientemente su ensayo de su vacuna experimental en etapa avanzada en humanos, una prueba que incluye hasta 30 mil  participantes de entre 18 y 85 años en 120 sitios en todo el mundo, incluidos 39 estados de Estados Unidos.

De tener éxito, esperan presentarlo para una revisión regulatoria en octubre y planean suministrar hasta 100 millones de dosis para finales de 2020 y unas mil 300 millones de dosis para fines de 2021.

Los resultados superaron las expectativas de Wall Street y a la apertura de la sesión en la Bolsa de Nueva York las acciones de la farmacéutica subían 2.28 por ciento de valor, encabezando los ascensos en el grupo del Dow Jones de Industriales.

La administración Trump se comprometió a gastar mil 950 millones de dólares en 100 millones de dosis de una posible vacuna para el covid-19 que desarrollan BioNTech de Alemania y el gigante farmacéutico estadunidense Pfizer, que se van a distribuir de forma gratuita a los estadunidenses.

BioNTech anunció ayer que el acuerdo de suministro que firmó la Casa Blanca también incluye la opción para el gobierno estadunidense de comprar 500 millones de dosis más, sujeto a que la vacuna reciba la aprobación regulatoria.

Varios gobiernos firmaron acuerdos con algunos de los 24 grupos que realizan ensayos clínicos de la vacuna en seres humanos, incluyendo un prometedor candidato que desarrolló la Universidad de Oxford junto con AstraZeneca, pero la mayoría de los otros compradores se negaron a revelar el precio que pagaron por dosis.

Como los candidatos a la vacuna de BioNTech probablemente requerirán al menos dos dosis por persona, el costo por inmunización es de alrededor de 40 dólares.

Los precios en los acuerdos de compras anticipadas varían considerablemente según lo que se incluye en los mismos, y en particular con respecto a cuánto se compromete el gobierno a ayudar a la compañía a llevar a cabo los ensayos clínicos y a ampliar la fabricación.

La Operación Warp Speed ​​del gobierno de EU tiene como objetivo entregar 300 millones de dosis de una vacuna certificada para enero de 2021. Ya gastó más de mil mdd en inversiones en vacunas que están desarrollando Moderna y Johnson & Johnson.

En mayo, EU aseguró 300 millones de dosis de la vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca por mil millones de dólares.

A principios de este mes, BioNTech y Pfizer publicaron datos preliminares de su ensayo clínico en EU; encontraron que dos docenas de pacientes a los que se les inyectó la vacuna candidata desarrollaron respuestas inmunológicas similares o mejores que las que se encuentran en pacientes con coronavirus ya recuperados.

Las compañías esperan solicitar la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés), un regulador estadunidense, tan pronto como en octubre, después de un ensayo clínico a gran escala con 30 mil participantes. Dicen que tienen capacidad para fabricar mil 400 millones de dosis para finales de 2021, incluyendo 100 millones este año.

“Tomamos la decisión temprana de comenzar el trabajo clínico y la fabricación a gran escala bajo nuestro propio riesgo para garantizar que el producto esté disponible de inmediato si nuestros ensayos clínicos tienen éxito”, dijo el director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla.

El movimiento de EU se produce después de que el gobierno de Reino Unido ordenó 30 millones de dosis de la vacuna de BioNTech y 60 millones de dosis de otra vacuna de Valneva de Francia, que está en una etapa menos avanzada en el desarrollo clínico. Pero no reveló detalles financieros de los acuerdos.

Kate Bingham, jefa del grupo de trabajo sobre vacunas del gobierno de Reino Unido, dijo que el país tiene como objetivo un total de al menos ocho acuerdos, dos para cada una de las cuatro principales tecnologías de vacunas: genéticas, vectores virales, virus completos inactivados y basadas en proteínas.

Al principio hablamos con el gobierno sobre ir hasta por 12 vacunas, pero es más probable que sean alrededor de ocho, al menos inicialmente”, dijo Bingham. “Eso nos daría una cartera amplia y diversa”.

Ugur Sahin, cofundador y director ejecutivo de BioNTech, dijo: “También estamos en conversaciones avanzadas con muchos organismos gubernamentales más y esperamos anunciar pronto nuevos acuerdos de suministro”.

BioNTech dijo que también expresó su interés en suministrar el programa Covax, que tiene como objetivo permitir el acceso equitativo a una vacuna. Está dirigido por Gavi, la Coalición para la Innovación en la Preparación de Epidemias (CEPI, por su sigla en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La compañía con sede en Mainz es una de las varias que utilizan la tecnología de ARN mensajero (ARNm) para desarrollar una vacuna para el covid-19, un proceso que es más rápido que los métodos tradicionales. Sin embargo, en el mercado todavía no hay ningún producto de ARNm certificado.

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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