Es interesante la historia detrás de El Espíritu del Éxtasis, como se llama el emblema en el cofre de los automóviles Rolls Royce: una mujer inclinada hacia adelante y que extiende sus brazos hacia atrás sosteniendo un fino velo, y que, por cierto, muchos creen que es un ángel.

No.

La figura emblemática de esta lujosa marca de automóviles tiene una historia de amor detrás.

El amor secreto entre John Walter Edward Douglas Scott-Montagu, pionero del automóvil y editor de la revista The Car Illustrated desde 1902, y su secretaria, Eleanor Velasco Thornton, fue el que originó uno de los emblemas más famosos del mundo motor, que adorna todas las parrillas de Rolls- Royce desde 1911, según nos cuenta Atracción 360.

“Una elegante y pequeña diosa, el Espíritu del Éxtasis, que ha elegido el viaje por la carretera como su delicia suprema y se asentó en la proa de un Rolls-Royce para revelar la frescura del aire y el sonido musical de sus revoloteantes vestimentas”, esa fue la descripción que Charles Robinson Sykes, diseñador del emblema, le dio a su amigo Walter Edward.

Eleanor Velasco fue la modelo para esta escultura que representa a una mujer con la parte superior del cuerpo impulsado adelante, y con los brazos hacia atrás sujetando un fino velo, que hace las veces de unas alas.

La escultura mide 7.5 centímetros y se fabrica en acero pulido, pero también se puede pedir en plata u oro de 24 quilates.

Una historia de abolengo

Rolls-Royce Limited fue fundada el 15 de marzo de 1906 en Manchester, Inglaterra, por Charles Stewart Rolls y sir Frederick Henry Royce. Sin embargo los vehículos con el emblema de la doble RR salieron al mercado desde 1904.

La idea de Rolls era producir el automóvil británico más refinado. La consagración de la compañía llegó con la aparición del Silver Ghost, del que se construyeron dos mil 699 unidades entre 1906 y 1914.

Desde ese momento la firma inglesa se convirtió en la predilecta de la monarquía en el mundo: los grandes magnates, artistas y demás personajes acaudalados que siempre han buscado distinción y exclusividad.

Hoy en día la firma cuenta con dos modelos el Phantom y el Ghost, introducido en 2010. Todas las unidades son fabricadas a mano, sólo existen tres robots para pintura, y se realizan al gusto del cliente.

Definitivamente, Rolls-Royce se ha consolidado como uno de los nombres más importantes en la historia del automóvil.

Rolls Royce es una de las marcas más famosas de autos de lujo. Estos autos resaltan por su elegancia y son reconocidos por ser los elegidos de diferentes representantes de la realeza.

Si bien en nuestro país no es muy común que los veamos en las calles, podríamos apostar que identificas la presencia de una mujer sobre el capó de estos autos.

Muchos piensan que esta una mujer hecha de plata está inclinada hacia adelante, mostrando unas alas, dando la sensación de que es la velocidad la que impulsa sus extremidades para atrás. Por cierto, le dieron el nombre de “Espíritu de Éxtasis” y un dato curioso es que cada figura se hace de manera totalmente artesanal, rompiéndose los moldes al concluir, por lo que no hay dos piezas exactamente iguales.

Pero bueno, la verdadera historia es mucho más interesante y hasta podría parecer película o novela romántica.

El protagonista de esta historia es John Walter Edward Douglas Scott-Montagu, político conservador inglés al que se considera pionero en el desarrollo y difusión de la industria automovilística, quién se casó en dos ocasiones, una con Lady Cecil Kerr y posteriormente con Alice Pearl.

Y aquí es dónde comienza el drama, pues se integra a la historia Eleanor Thornton, una joven aprendiz de actriz, que a los 22 años entró a trabajar como su secretaria personal.

Después de un tiempo de convivencia, Eleanor y John se convirtieron en amantes, manteniendo un tórrido romance durante años. Incluso tuvieron una hija que, quizás por presiones sociales, fue enviada a un centro de adopción.

Pero seguramente te estás preguntando, ¿pero esto qué tiene que ver con Rolls Royce? La conexión fue justo Montagu, que, como promotor de la industria automovilística, estableció relaciones y alianzas con diferentes marcas, entre ellas la estrella de esta nota.

Fue el escultor Charles Robinson Skyes, conocido de Montagu y uno de los pocos cómplices de la historia de infidelidad, propuso materializar la pasión entre ellos con una escultura de Eleanor. Una vez terminada, se tuvo la idea de ponerla en cada uno de los autos fabricados por Rolls Royce.

Fue así como a partir de 1911 “El Espíritu del Éxtasis” esta historia de infidelidad le dio identidad a una de las marcas más famosas.

Esta nota originalmente se publicó en Excelsior

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