La economía mexicana podría recuperar su ritmo de crecimiento hasta 2025, como consecuencia de la caída sistémica la inversión y políticas inadecuadas para atender la pandemia de coronavirus y las consecuencias que tendrán en el futuro, indicó Citibanamex.

En el informe Examen de la Situación Económica de México, correspondiente al segundo trimestre de 2020, la institución financiera señaló que la actividad económica en México registra una recesión profunda, misma que estima, tocó su punto más bajo durante abril con indicios de recuperación en mayo.

“Consideramos que la caída sistemática de la inversión está vulnerando el potencial de crecimiento económico del país. Ahora estimamos que el crecimiento promedio del PIB en 2022-24 será de 2.0 por ciento. Esto implica que el PIB de México no volverá a su nivel de diciembre de 2019 sino hasta 2025.

Tan solo para el periodo de abril a junio, Citibanamex prevé que tendrá un resultado con una “severa” contracción de 16.5 por ciento; mientras que para el tercer y cuarto trimestre estima un rebote de 4.6 y 3.4 por ciento que resultaría en una caída anual de 11.2 por ciento en 2020.

Apoyos fiscales ante covid-19, limitados

En tanto, los apoyos fiscales para amortiguar los efectos de la pandemia en la economía se han mantenido limitados, de acuerdo con Citibanamex, con el argumento del gobierno federal que el país no tiene espacio para otorgar apoyos adicionales a los anunciados hasta ahora, en alrededor de 0.7 por ciento del PIB.

“En nuestra opinión, la situación de las finanzas públicas aun permite incrementar los estímulos fiscales e, incluso el no implementarlos no evitará que la deuda se incremente significativamente respecto al PIB. Diversas decisiones implementadas hasta ahora por la administración federal actual han mermado la relación con el sector privado, lo que ha deteriorado las perspectivas de crecimiento de largo plazo. El gobierno deberá mostrar mayor flexibilidad en sus planes para restaurar el clima de inversión”, consideró.

Pérdida de empleos formales

En contraste, señaló que el deterioro de los indicadores del mercado laboral implica que el consumo permanecerá débil, ya que lamentablemente esta crisis dejará cicatrices duraderas en cuanto a las condiciones del mercado laboral; entre marzo y mayo se perdieron 1 millón de empleos formales, por lo que anticipó una pérdida acumulada de 1.4 millones de empleos formales en 2020, más del doble de empleos perdidos que en la crisis de 1995 o la de 2008-09.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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