El 2020 ha sido un año bastante próspero para los descubrimientos arqueológicos en México. En la lista de hallazgos, que es abundante, destacan los restos de un temazcal prehispanico en el barrio de La Merced, varias fogatas que elaboraron los primeros habitantes de América en lo que ahora es Quintana Roo y los restos de 60 mamuts en los terrenos donde se construye el Nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Angeles.

Ahora, a este conteo, se suma el hallazgo de vestigios del Palacio de Axayácatl y de una casa construida por orden de Hernán Cortés, informaron este lunes el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)y la Secretaría de Cultura.

El hallazgo se dio en el patio principal del Nacional Monte de Piedad, que se ubica en pleno centro histórico de Ciudad de México, donde se llevaban a cabo obras para reforzar las columnas que lo delimitan y soportan el primer nivel del edificio.

En un comunicado, la Secretaría de Cultura indicó que el Programa de Arqueología Urbana (PAU) registró pisos de lajas de basalto, correspondientes a vestigios de un palacio prehispánico y de la morada del conquistador español.

Dentro de los muros de Axayácatl ocurrieron algunos de los episodios «más decisivos de la conquista de México-Tenochtitlan, como la muerte del tlatoani Moctezuma Xocoyotzin, posiblemente, el 29 de junio de 1520».

La institución cultural señaló que para los arqueólogos «no es ningún misterio» que bajo los pisos del Nacional Monte de Piedad, uno de los edificios más emblemáticos del primer cuadro de Ciudad de México, se encuentran los cimientos del Palacio de Axayácatl, el cual fue morada de la comitiva de Cortés a su llegada al corazón de Tenochtitlan.

Así fue el descubrimiento

El responsable del PAU, Raúl Barrera, y su colaborador José María García, excavaron 12 pozos de sondeo —de 2 metros por lado y 1.50 m de profundidad— en torno al patio principal del Nacional Monte de Piedad, donde se efectuaban obras para reforzar las columnas que lo delimitan y soportan el primer nivel del edificio.

A través de los pozos, en los lados norte, este y oeste, se localizaron restos de un muro de piedra y argamasa —de 1.50 metros de alto por 1.25 m de ancho—, el cual sirvió de cimiento y desplante para una serie de columnas del inmueble edificado hacia 1755, lo que permite deducir que el patio central fue originalmente más amplio.

Sin embargo, las principales sorpresas aguardaban en el cuarto adyacente: los arqueólogos del PAU tuvieron la oportunidad de realizar una excavación extensiva, la cual permitió ubicar los restos de una habitación hecha con sillares de basalto y tezontle. Análisis posteriores permitieron concluir que ésta fue la morada de Hernán Cortés tras la caída México-Tenochtitlan, en 1521.

Por debajo del firme de la casa cortesiana, a más de 3 metros de profundidad, se detectaron los restos de otro piso de lajas de basalto, pero de época prehispánica. Dadas sus características, los expertos sostienen que formó parte de un espacio abierto del antiguo Palacio de Axayácatl, probablemente, un patio.

Los investigadores hicieron hincapié en que los vestigios de la naciente época virreinal corresponden a materiales reutilizados de las Casas de Axayácatl que, al igual que otras estructuras del Recinto Sagrado de Tenochtitlan, fueron destruidas por los españoles y sus aliados indígenas, casi hasta sus cimientos.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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