JUCHITÁN, OAX.

Por segunda ocasión en una semana, el Hospital General Macedonio Benítez Fuentes, de la ciudad zapoteca de Juchitán en el Istmo de Tehuantepec, volvió a cerrar sus puertas debido a que se quedó sin personal para brindar atención a los habitantes, pues suman ya 170 trabajadores los que han dado positivo a COVID-19, en uno de los peores brotes en unidades médicas del país.

La dirigente sindical del hospital, Yolanda Sánchez Ulloa, informó que de 249 trabajadores a los que se les han aplicado las pruebas rápidas, 170 dieron positivo, y aunque no todos los casos continúan activos, la mayoría se confinarán por 10 días.

A ello se suma que 120 integrantes del personal médico y de enfermería están confinados en sus casas desde mediados de marzo, dado que se consideran población de alto riesgo por ser adultos mayores o tener problemas de diabetes e hipertensión.

Entre el personal de salud que dio positivo a las pruebas realizadas en las últimas 48 horas, y los trabajadores en confinamiento por su vulnerabilidad, suman 290 de los 385 profesionales que tiene el hospital, por lo que  quedarían unas 90 personas para atender todos los turnos.

Ante esta situación, el nosocomio, que ya  había sido declarado en cuarentena, no dará servicios generales y cerrará su área de atención a pacientes de COVID-19 durante 10 días, por lo que sólo se atenderán casos de verdadera emergencia.

Esta nota originalmente se publicó en Vanguardia

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