CIUDAD DE MÉXICO.

Con la reapertura de una bue­na cantidad de negocios y al­gunos lugares públicos que poco a poco van reactivan­do la economía, nos pregun­tábamos desde hace algunas semanas cuál sería la prime­ra marca automotriz que se animaría a convocar nueva­mente a la prensa a un evento público, la respuesta no tardó y Suzuki levantó la mano.

La firma japonesa tomó como pretexto la más recien­te actualización de su vehícu­lo más accesible, el Ignis, para convocar a un evento presen­cial, luego de que durante va­rias semanas el covid-19 nos confinara a una larga cuaren­tena en la que todo se canceló o se hizo de manera virtual.

Un día antes recibimos el modelo 2021 del Ignis, per­fectamente desinfectado, y a bordo de él uno a uno llega­ron los invitados a un montaje que emulaba una especie de autocinema, evitando el con­tacto entre los invitados.

Al abrir la puerta de tu ve­hículo encontrabas un cuadro amarillo en el piso que deli­mitaba una zona segura, y en caso de urgencia podías en­cender tus intermitentes para que alguien te asistiera, lo cual por fortuna no ocurrió.

En medio de toda esta si­tuación, el auto se ha conver­tido en un espacio personal que te protege de contagios, y utilizando esto a su favor los directivos de Suzuki armaron un gran show que comenzó con una emotiva bienvenida dirigida a todos aquellos que han perdido a alguien a cau­sa del covid-19, seguido de un mensaje de aliento para los médicos y encargados de ayu­dar a la gente a luchar contra esta pandemia. Las reducidas dimensiones de este vehícu­lo jugaron a nuestro favor a la hora de acomodar 25 autos, que tuvieron que pasar por una serie de túneles para po­der llegar a su cajón asignado.

FUSIÓN GANADORA

Desde que el Ignis llegó en 2017 a nuestro territorio, la idea de tener un vehículo alto, para no padecer los es­tragos de las maltratadas ca­lles llenas de baches y topes, y al mismo tiempo pequeño, para acomodarlo en cual­quier espacio, sonaba fantás­tica, y justo la tormenta que nos acechó antes de llegar a la presentación fue el sinodal perfecto para comprobar que la altura de la carrocería, con respecto al piso, era la ideal para enfrentar los hoyos lle­nos de agua que ocultaban las recurrentes trampas.

El segundo rubro que nos dejó boquiabiertos fue el con­sumo de combustible, pues a pesar de habernos bajado de un vehículo de cuatro cilin­dros para subirnos al Ignis, la diferencia fue abismal, pues durante los días que lo estuvi­mos manejando no logramos bajarle más de una rayita, y es que la ficha técnica nos pro­mete un consumo combina­do de 20.9 kilómetros por litro con la caja CVT de la versión que tuvimos a prueba y has­ta 21.8 km/l en el caso de la transmisión manual de cinco velocidades.

La respuesta del motor 1.2 litros obviamente no es la de un Porsche, sin embargo, tanto en la ciudad como en carretera tuvo un digno des­empeño, gracias a los 82 ca­ballos de fuerza y el empuje de 83 libras-pie de torque, muy enfocado en la conduc­ción urbana, así como en los consumos de combustible.

Las innovaciones más evidentes en esta actualiza­ción corrieron a cargo de los cambios en la parrilla y fascia delantera, así como en la ilu­minuación de los faros y las luces diurnas con LED, y de la composición de la parte pos­terior que estrena fascia y un deflector.

El espacio al interior es digno de presumirse, pues a pesar de sus reducidas di­mensiones, los ocupantes tanto de la primera fila como de la segunda pueden disfru­tar de un confort inusual para este segmento del mercado.

Además, cabe aclarar que el respaldo trasero es abatible, para incrementar la capacidad de carga de la cajuela, que es de 271 litros y hasta de 505 con la la segunda fila abatida.

En el caso de los rieles, montados en el techo del Ig­nis, estos son capaces de cargar hasta 50 kilogramos, incrementando la versatilidad que ofrece esta propuesta.

Debemos confesar que la pantalla táctil de 7 pulga­das que protagoniza el table­ro nos causó cierta dificultad para manipular todas las fun­ciones que tenía, creemos que ésta está más enfocada en el copiloto, sin embargo a la hora de elegir la música y co­nectar el teléfono móvil nos fue muy sencillo manipular el sistema desde los controles del volante, los cuales rápida­mente vas a memorizar, evi­tando distracciones mientras conduces, gracias a que dis­pone de Apple CarPlay y An­droid Auto.

Uno de los rubros en los que siempre hemos sido muy críticos en este segmento es el de la seguridad. Para superar las expectativas de los con­ductores Suzuki dispuso de una estrucutura conformada por aceros de alta resisten­cia que garantizan la integri­dad de los pasajeros en caso de algún accidente y la rigi­dez estructural del vehículo que cuenta con dos bolsas de aire frontales, así como de fre­nos ABS y un sistema sistema electrónico de reparto de fre­nada, para evitar percances.

El Ignis definitivamente es una de las mejores opciones del mercado, pues su rela­ción costo-beneficio y la for­ma en que cuida los detalles ofreciendo mucho más de lo se espera en un vehículo de estas dimensiones lo consoli­dan como un gran auto para enfrentar la junga de asfalto, versatil, eficiente y accesible.

Esta nota originalmente se publicó en Excelsior
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